Mantener el contacto con amigos o familiares que viven lejos o reencontrarse con antiguos compañeros de clase son algunas de las posibilidades que ofrecen las redes sociales como Facebook, Tuenti o Twitter, en el área de las relaciones personales. Pero junto con ese uso lúdico, se habla cada vez más de las ventajas de estas redes para establecer y mantener contactos profesionales, facilitando la posibilidad de obtener un nuevo empleo a través del networking, es decir, la creación de una red de contactos sociales.
Hay que señalar, en cualquier caso, que a quienes señalan las ventajas de las redes sociales a la hora de darse a conocer a potenciales contratadores, se contraponen aquellos que hacen hincapié en los inconvenientes de que la vida personal del candidato a un puesto de trabajo –fotos, gustos, amistades, ideología– pueda ser estudiada y juzgada por los responsables de recursos humanos. Y es que muchos especialistas en selección de personal reconocen hacer búsquedas en Facebook o Tuenti de aquellas personas que presentan su candidatura a un puesto, ya que estos perfiles ofrecen más información de la que se puede leer en un currículum.
EN INTERNET, COMO EN LA VIDA
¿Hasta qué punto puede ser un obstáculo la participación en redes sociales a la hora de acceder a un empleo o de crecer profesionalmente? Alfonso Alcántara, consultor de empleo 2.0 y autor del blog www.yoriento.com, cuestiona las amenazas a la privacidad de las que hablan a menudo los más críticos con las redes sociales. “En Twitter o Facebook no veo grandes problemas de privacidad”, explica. “Lo que veo son usuarios imprudentes, pero estas personas probablemente serán así en su vida presencial tanto como en la digital. Si al usuario no le importa correr riesgos, puede ser imprudente. Es el caso por ejemplo de quienes cuelgan fotos en el Facebook en las que salen borrachos. Pero las personas imprudentes lo son también en su día a día, por ejemplo, con las cosas personales que cuentan a sus compañeros”, indica. Y, sin embargo, apenas se habla de los múltiples errores que se cometen en el trato presencial con los contactos laborales, pero los errores cometidos en el ámbito digital están a la orden del día.
El experto en coaching considera que se tienden a señalar aquellos casos en los que el uso en Internet conlleva efectos negativos, mientras que los usuarios que se desarrollan en estos ámbitos de forma prudente pasan desapercibidos. “Hay millones de usuarios y los casos que se dan a conocer son los de 15 o 20 personas que no lo hacen bien”, explica Alcántara.
REDES PROFESIONALES
Sobre las probabilidades de encontrar trabajo gracias al empleo de las redes sociales, Alcántara explica que, a corto plazo, no son muy elevadas, por lo que no son la opción más recomendable para aquellas personas que busquen empleo de forma urgente.
A más largo plazo, de todas formas, la posibilidad de establecer contactos y darse a conocer puede facilitar el progreso en el ámbito laboral, si bien para esa finalidad, más que las redes generalistas, como Facebook o Tuenti, son de utilidad las redes sociales profesionales, como Xing o Linkedin. En estas redes, los usuarios se pueden agrupar por sectores y establecer contactos con potenciales socios, proveedores o futuros empleadores.
Hay que destacar, en cualquier caso, que la efectividad de estas redes para darse a conocer en el ámbito profesional no es la misma en todos los sectores. Profesionales muy especializados, especialmente aquellos cuyo trabajo está más relacionado con el uso de la red, son los principales usuarios de este tipo de redes, en las que los trabajadores menos cualificados son una minoría.
En ámbitos como Linkedin o Xing, cuanta más información proporcione el usuario sobre su identidad y su experiencia, más credibilidad obtendrá, y más contactos podrá obtener. Esto puede poner en una situación delicada a aquellos profesionales en activo que deseen establecer contactos de cara a un cambio de empleo, ya que una presencia demasiado activa puede despertar las suspicacias de su actual empresa. Y optar por registrarse con un perfil anónimo, en contrapartida, limitaría su credibilidad y sus posibilidades de relacionarse. El riesgo es proporcional al potencial beneficio. Si tú muestras tu perfil profesional completo, con tu foto, etc, vas a tener más contactos, más reputación. Si controlas más el riesgo también tendrás menos probabilidades”, indica Alcántara.