Xornal.com - clásica
Actualizado 15/04/2001 - 11:36 h.
J. M. MIELGO/Copenhague.- Al amparo de la noche, evitando las cámaras y los guardias de seguridad, y saltando las vallas metálicas, los participantes del Big Brother danés protagonizaron en la madrugada de ayer sábado una evasión masiva de la casa, en las afueras de Copenhague, donde desde hace dos meses están recluidos. El aburrimiento, la frustración y la falta de motivación para mantenerse encerrados los 100 días que dura la versión danesa de Gran hermano hicieron que los cuatro chicos y tres chicas que quedaban (de los 12 elegidos) se confabularan como auténticos prisioneros y decidieran fugarse. Ante la evasión, la organización del show cortó la emisión por Internet, que ofrece en directo lo que ocurre en la casa las 24 horas del día.
Pero las ansias de libertad de varios de los desertores no fueron lo suficientemente fuertes. Algunos fueron retenidos por los miembros de seguridad y, tres de ellos, "convencidos" para que volvieran a la casa. El resto continúa, de momento, en libertad, pese a las "negociaciones" mantenidas ayer con los productores y psicólogos que hacen Big Brother para la cadena de televisión privada TVDanmark.
DOS CHICAS VUELVEN
Suzanne y Jill, las dos participantes, fueron ayer las primeras en ser convencidas. Jill es la guapa pelirroja cuyas escenas en la ducha por Internet bloquearon el servidor del Folketing (Parlamento danés). Tras Suzanne y Jill, volvió al redil Nico, que comenzó a gritar a las chicas que eran unas egoístas, y que sólo volvían por dinero. "Creía que estábamos todos de acuerdo en desaparecer de aquí", dijo un iracundo Nico.
El jefe de información de la cadena no aclaró qué había pasado. Se sospecha que el grupo decidió huir tras no superar una de las pruebas impuestas por la dirección del show, y que por eso iban a ser castigados a estar una semana sin alcohol, sin tabaco y con lo imprescindible para vivir. Para los daneses, no poder beber una cerveza o fumar (para los fumadores), llega a ser un drama.
Otras fuentes apuntan que la fuga fue un complot, porque Jill y Susana iban a ser nominadas para salir y los chicos no querían quedarse sin compañía femenina. Aunque en las reglas del show se establece que los participantes que abandonan el recinto no podrán volver a entrar para competir por el premio de medio millón de coronas (unos 11,5 millones de pesetas), todo apunta a que la dirección de TVDanmark suavizará el reglamento. Si no, se arriesga a tener una casa vacía el resto de los casi 40 días que quedan de programa.
FUENTE: El Periódico
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