XORNAL/A Coruña.- Los cinco diputados populares por la provincia de Ourense que, bajo la amenaza de un plante parlamentario reclamaron la dimisión de
Xesús Palmou como secretario general del
PPdeG, retomaron ayer la actividad parlamentaria y dieron por "absolutamente arregladas" las discrepancias con la dirección del partido porque "no hay ningún problema pendiente".
A pesar de que la pasada semana amenazaron con no participar en las sesiones de la Cámara si el partido no destituía a Palmou, tres de ellos acudieron hoy a la primera reunión que se celebró de un órgano parlamentario y votaron de forma solidaria y disciplinada con el resto de los diputados populares.
Estos cinco diputados -en sendas cartas remitidas a los presidentes de la
Xunta y del Gobierno,
Manuel Fraga y
José María Aznar- condicionaron su apoyo a las decisiones del Grupo Popular a que
Xesús Palmou abandonase la Secretaría General del
PPdeG, ya que le culpaban de provocar la destitución de Xosé
Cuiña como conselleiro, a causa de una "traición".
Así, tres de los cinco diputados -
José Manuel Baltar, Miguel Santalices y Roberto Castro- participaron en la reunión de la Diputación Permanente, en la el PP votó en contra de convocar un pleno extraordinario para que
Manuel Fraga explicase las razones y criterios seguidos en la remodelación de Gobierno.
Además, Susana López Abella sustituyó en la reunión de la Diputación Permanente a Xosé
Cuiña, que mantiene el acta de diputado por Pontevedra, pero desde que abandonó el cargo de conselleiro no ha acudido a ningún acto institucional ni del partido. Mientras, Manuel López Outeiral figuró como sustituto de
Xesús Palmou.
Tras el debate, Roberto Castro aseguró a los medios de comunicación que "todo está resuelto" después de la reunión que los cinco diputados mantuvieron el viernes pasado con
Manuel Fraga, quien aseguró que "goza de toda la estima y consideración".
Castro restó importancia a la crisis abierta en el
PPdeG con sus demandas al asegurar que éstas surgieron porque es "un partido vivo y dinámico" en el que puede haber comentarios que "es bueno que escuchen los dirigentes". Asimismo, recalcó que ninguno de los cinco diputados dieron a conocer sus discrepancias, que pretendían fuesen reservadas y de carácter interno.
APOYO A PALMOU
El diputado ourensano destacó que él y sus compañeros apoyan "sin ningún tipo de duda" al secretario general del
PPdeG, "como es natural". Pese a que reclamaron su dimisión por culparlo de la salida del Gobierno de Xosé
Cuiña, Castro aseguró que "no hay nada pendiente" con Palmou y que se trata de una cuestión "resuelta internamente".
Acerca del ex conselleiro de Política Territorial, Castro destacó que
Cuiña goza de su "confianza, respeto y admiración" porque "trabajó mucho por este país y muchos años". "Las líneas de acción política diseñadas por Fraga fueron perfectamente llevadas a la práctica por Cuiña", señaló tras considerar que "siempre es posible" que el político de Lalín retorne al Gobierno gallego si
Manuel Fraga vuelve a contar con él.
En la misma línea que el presidente de la Diputación de Ourense,
José Luis Baltar, Castro también calificó a
Cuiña de "estupendo candidato" para suceder a
Manuel Fraga como aspirante del
PPdeG a la Presidencia de la
Xunta, aunque puntualizó que este proceso "no está abierto", ya que el presidente gallego "está en plena forma".
Preguntado sobre las críticas de los cinco diputados por la pérdida del carácter "galleguista" del partido, Roberto Castro dijo que "estos procesos no son de la noche para la mañana", pero se mostró "convencido" de que esta línea ideológica en el
PPdeG "va a seguir existiendo". "Los diputados defendemos y representamos los intereses de los gallegos y el presidente es el máximo representante de los intereses gallegos", aseveró.