XORNAL/A Coruña.-Más de 100.000 personas se manifestaron hoy en A Coruña, convocados por la Plataforma "Nunca Máis" y bajo el lema "Salvemos el mar o sólo nos queda la maleta" para reclamar responsabilidades políticas por la catástrofe del 'Prestige'. Los convocantes cifraron la asistencia en 200.000 y la Policía Local la redujo a 20.500.
La mayoría de los reunidos portaban maletas de cartón en referencia a que, si no se solucionan los problemas que causó este accidente en alusión a que puede provocar una nueva emigración en Galicia, que despositaron al final de la marcha en la dársena, lugar donde se despedía a la gente que se iba a la diáspora.
Los manifestantes iniciaron su recorrido en la Casa del Mar, encabezados por una comparsa, gaiteiros y una bandera de Galicia, con fondo negro simbolizando el chapapote. En las malestas se podía leer "Nunca Máis" y "NO queremos emigrar"
A la protesta asistieron el coordinador general del IU,
Gaspar Llamazares, el portavoz nacional del
BNG, Xosé Manual Beiras, y el diputado socialista Francisco Cerviño, además de otros responsables políticos y sindicales. El secretario xeral del
PSdeG, Emilio
Pérez Touriño, no pudo acudir por problemas familiares.
En el recorrido hicieron sendas paradas antes las sedes del PP y de la Delegación del Gobierno, donde corearon gritos como: "Plan Galicia 2003. Odisea en el espacio", "Desperta Galicia, Caciques Nunca Máis", "Voluntarios, sois los mejores, gracias"; además de reclamar dimisiones. También hubo gente con pegatinas en contra de la guerra de Irak.
A la llegada a la Plaza de María Pita los manifestantes gritaron "A Coruña, no se manipula", en alusión a la celebración en el
Ayuntamiento de A Coruña del Consejo de Ministros. Todo el recorrido transcurrió sin incidentes.
LIBERTAD Y PALABRA
En la plaza intervino Xurxo Souto, portavoz de la Plataforma "Nunca Máis" en la comarca de A Coruña, quien destacó que "hoy por fin la Plaza de María Pita es la de la libertad y la palabra", en alusión a su cierre al público durante el Consejo de Ministros.
Añadió que éste "es un acto para reclamar vida para el mar" y denunció "la incompetencia de la administración", pues, "a pesar de los desastres ecológicos que sufrió Galicia, no aprendieron nada". "Cuando el Prestige era un pequeño problema, en lugar de un plan de salvamento, sólo nos ofrecen mentiras", señaló.
Por su parte, el escritor Manolo Rivas indicó: "con este acto reafirmmamos la libertad y la dignidad y rescatamos el honor de Galicia. Leyó un párrafo del libro "Sempre en Galiza", de Castelao, y destacó la masiva respuesta de la gente.
Manuel María, otro escritor, leyó un poema relacionado con la catástrofe, que calificó de "la crónica cierta del desprestigio" y aseguró que "el mar está aniquilado por un capialismo puerco y servil". También intervino un portavoz de los afectados por el accidente del Erika en Francia.
NUNCA MÁIS A ETA
Manolo Rivas aprovechó esta manifestación para condenar el atentando perpetrado ayer por la banda terrorista en Andoain. "A los que asesinaron ayer en el País Vasco también les decimos Nunca Máis", concluyó.
LOS EMIGRANTES GALLEGOS, MOLESTOS CON NUNCA MÁIS
Por otra parte, representantes de colectivos de emigrantes denunciaron hoy el uso que le da a la figura de los gallegos de la diáspora la Plataforma "Nunca Máis", que hoy convocó la manifestación en A Coruña en la que las personas portaban maletas de cartón para simbolizar que el "Prestige" puede provocar una nueva emigración.
En declaraciones a la
Radio Galega, recogidas por
Europa Press, el presidente de la Federaciones de las Casas Gallegas en Cataluña, Ernesto Langarón, señaló que la Plataforma "
Nunca Máis comete un error importante", ya que cree que "se está haciendo un desprecio de los emigrantes y tocando la sensibilidad de mucha gente".
Asimismo, María Teresa Rodríguez, de la Casa Gallega de Andalucía, recordó que "todos se suman a la frase "Nunca máis" para que no vuelva a suceder algo como lo del "Prestige", pero criticó que se mezcle esta consigna con otros intereses políticos.
El presidente de la Unión de Sociedades Gallegas de Uruguay, Eduardo Costas, subraya que hay que encarar las circunstancias adversas con optimismo y no haciendo una imitación tosca de lo que para muchos fue el momento más duro para su vida.