XORNAL I A Coruña.- El 56,7 por ciento de las familias gallegas tuvieron dificultades o muchas dificultades para llegar a fin de mes durante el año pasado, según informó la
Xunta hoy a partir de los datos hechos públicos por el Instituto Galego de Estatística (IGE).
No osbtante, aunque esta cifra desvela los problemas de más de la mitad de Galicia para cuadrar las cuentas cada mes, este dato se redujo ligeramente respecto a 2001, cuando se situó en el 59,88 por ciento. De esta forma, aumentó ligeramente el número de hogares que llega a final de mes con facilidad, ya que pasó del 38,71 por ciento en 2001 al 42,24 por ciento en 2002.
Por provincias, los mayores problemas son para los pontevedreses, ya que la media de hogares a los que cuesta contar con dinero a final de mes es del 65,54 por ciento. Tampoco lo tienen fácil los coruñeses, con un 59,67 por ciento.
En cambio, muy por debajo de la media gallega de hogares con dificultades o muchas dificultades para estirar sus sueldos se encuentran Ourense, con un 43,79 por ciento, y Lugo, con un 43,8 por ciento. El caso de Lugo es especialmente significativo, puesto que en 2001 tenían problemas el 61,1 por ciento de las familias.
Tampoco es desdeñable la evolución de Ourense, ya que en el año pasado era difícil llegar a fin de mes para el 52,47 por ciento de las familias. En cualquier caso, en líneas generales, la reducción de hogares con este problema económico se redujo en Galicia en un 3,18 por ciento.
En cuanto a la media de ingresos netos de las familias, éstos se situaron en 1.434 euros mensuales, una cifra que no se puede comparar, según indica la
Xunta, con los datos de 2001, en los que la media era de 1.293, puesto que el IGE introdujo una serie de cambios metodológicos, como la contabilización de las pagas extras en el cómputo total.
Por otra parte, el ingreso medio por gallego fue de 494 euros, es decir, 51,8 euros más que los 442,2 euros fijados por el Gobierno como salario mínimo interprofesional en 2002.
Respecto a la fuente del dinero en los hogares, la Encuesta de Condiciones de Vida de las Familias señala que el 35,37 por ciento de los ingresos proceden de rentas del trabajo, mientras que el 31,01 por ciento proviene de las prestaciones. Asimismo, el 32,95 por ciento cuenta con ingresos por ambos conceptos.
En cuanto al paro, se produjo un incremento entre 2001 y 2002, ya que se pasó de un 11 por ciento a un 12,2 por ciento. El aumento afectó tanto a hombres como a mujeres. Así, el paro femenino evolucionó desde el 15,6 por ciento de 2001 al 17,5 por ciento en 2002. Asimismo, el paro masculino pasó del 7,7 por ciento al 8,2 por ciento.
Por provincias, el índice de paro más elevado se registró en Pontevedra, con 13,7 por ciento, del que el 21,2 por ciento son mujeres. También fue alto el paro en A Coruña, con un 12,8 por ciento. Un paro que también fue mayoritariamente femenino, ya que alcanzó el 17,8 por ciento.
En Lugo y Ourense, sin embargo, este índice se situó por debajo de la media gallega, con un 9,2 por ciento y un 8,5 por ciento respectivamente.
En cualquier caso, la
Xunta destacó que el número de hogares gallegos sin ninguna persona parada pasó del 81,81 por ciento en 1999 al 87,53 por ciento de 2002.