XORNAL I A Coruña.- La apuesta del presidente del Gobierno, José Luis
Rodríguez Zapatero, se saldó con éxito. Ante la disyuntiva de apoyar un nuevo avance --moderado, pero real-- en el lento proceso de unión política y social de Europa, o de frenarlo sin saber exactamente cuál sería la alternativa, la decisión de los españoles ha sido bastante clara.
España se convirtió el domingo en el primer país que aprueba en referendo la nueva Constitución europea. Lo hizo con un sí masivo, del 76,7%, aunque con una participación discreta, del 42,3%. Era lo que Europa esperaba de un país que tiene muy pocos euroescépticos, que son la verdadera oposición a la Constitución europea en países como el Reino Unido, Dinamarca, Polonia o Francia.
VARAPALO AL BNG.- En Galicia hubo varapalo para
BNG, que, empeñado en darle la espalda a la realidad política, vio como el electorado gallego rechazaba su posición, participando por encima de la media (43,04%), diciendo sí al nivel de los más entusiastas (81,3%), y dejando el no convertido en una patata caliente (12,2%) que difícilmente podrá enfriarse antes de las elecciones de octubre. Ahora, el resultado del referendum ha descolocado a quienes arrastraron a
Anxo Quintana al 'no'. El líder del
BNG estuvo, de hecho, muy poco activo durante la campaña del 'no'.
El
BNG no logró que el 'no' superase el 20 por ciento del censo en ningún municipio de los que cuentan con alcalde nacionalista, excepto en Allariz (Ourense), de donde es natural y fue alcalde el portavoz nacional,
Anxo Quintana, donde logró que el rechazo al Tratado se elevase al 25,51 por ciento de los sufragios.
En el resto de los municipios más significativos gobernados por el
BNG, como Pontevedra, la única de las siete ciudades gallega con alcalde nacionalista, el 'no' alcanzó el 14,38 por ciento, mientras que el 'sí' ascendió al 79,07 por ciento y la participación fue del 45,23 por ciento, dos puntos más que la media gallega. En las grandes ciudades gallegas, el rechazo a la Constitución fue superior a la media gallega. Así, en Vigo, el 'no es del 16,44 por ciento; en A Coruña se elevó al 14,71 por ciento; en Ourense fue del 11,61 por ciento; en Santiago fue del 16,53 por ciento; en Ferrol del 17,02 por ciento; y en Lugo el 13,45 por ciento.
La coordinadora de campaña del
BNG,
Encarna Otero, asumió el papel de las valoraciones.
Anxo Quintana ni siquiera se encontraba en Santiago para dar cuenta de unos resultados que dejan al
BNG en una posición difícil. Otero argumentó que en ningún momento había estado prevista la comparecencia del portavoz nacional y que "só puido haber algunha confusión ó respecto". "Hai campañas que son para gañar votos e gobernar e campañas que son para ensinar", agregó
Encarna Otero.
SATISFACCIÓN DE FRAGA Y TOURIÑO.- El secretario general del
PSdeG, Emilio
Pérez Touriño, aseguró que los resultados provisionales de participación en el referéndum de la Constitución Europea revelan una movilización "importante" que confiere "plena legitimidad" al Tratado. El líder del
PSdeG celebró, además, que el porcentaje del 'sí' que revelan las primeras encuestas muestra que la Carta Magna europea "nace con un apoyo popular relevante", y destacó la "satisfacción" de los socialistas por estos resultados. "Son positivos desde el punto de vista del futuro de la construcción de Europa", agregó.
Por su parte, el presidente de la
Xunta y del
PPdeG,
Manuel Fraga, consideró una buena noticia para Galicia el escaso predicamento del
BNG, al que situó en la órbita del nacionalismo radical, ya que sólo un 12,21% de los votantes en esta comunidad secundaron su llamada a decir no a la Constitución europea.
EL MENSAJE A EUROPA. Otros nueve países tienen previsto opinar ahora sobre la Constitución a través de referendos. España la ha apoyado, pero el elevado nivel de la abstención determina que no ha lanzado el mensaje europeísta elocuente que se esperaba de nosotros, y que habría podido incidir en el debate de otros países sobre Europa.
La participación fue la más baja de todas las consultas realizadas en España desde la recuperación de la democracia. Pero estuvo sólo 2,8 puntos por debajo de la registrada en las elecciones al Parlamento Europeo de junio. Ese desentendimiento refleja que muchos españoles creen que los ciudadanos no tienen el debido protagonismo en la construcción europea. Pero en la abstención de ayer también pesó el cainismo de los partidos que han utilizado el referendo como válvula de escape para sus frustraciones en la política interior y han hecho campañas deliberadamente confusas para desgastar a Zapatero.
Los votos negativos sumaron el 17,2% en el conjunto de España y el 28% en Cataluña, donde los promovían --y perdieron-- los dos socios del PSC en el tripartito. Los votos en blanco, más numerosos de lo habitual, fueron otro síntoma del gran desconcierto de mucha gente ante un texto difícil.
El secretario general del PP,
Ángel Acebes, felicitó también a quienes no fueron a votar, gesto no imitado por
Mariano Rajoy, presidente del PP.