XORNAL I A Coruña.- Doce miembros de la Brilat de Pontevedra, diez de ellos gallegos, y los cinco miembros de la tripulación murieron tras desplomarse el helicóptero en el que viajaban durante un ejercicio en Herat, en el área occidental del país. Una segunda aeronave, en la que viajaba el militar entrevistado por
La Voz de Galicia, cayó poco después, provocando cuatro heridos leves. «Nuestro estado no es grave y todavía no nos han dicho nada sobre lo que pasará con nosotros», relató al otro lado del teléfono la misma fuente, cuya identidad prefiere mantener en el anonimato.
Este testimonio fue confirmado a
La Voz de Galicia por fuentes de la familia de uno de los fallecidos. Según ellos, el piloto del segundo aparato les llamó para informarles de la muerte de su hijo y les dijo: «Su helicóptero fue derribado. Recibieron fuego desde tierra, fueron atacados».
Según
La Voz de Galicia, estos dos testimonios ponen en evidencia la versión dada ayer por el ministro de Defensa. Según José Bono, a las 11.01 hora local (dos horas y media menos en España), se tuvo conocimiento de que un helicóptero Cougar había visto una columna de humo negro en un valle situado al sur de la ciudad de Herat. Según Bono, el piloto no vio lo que le había sucedido al helicóptero siniestrado, pero pensó que había sido objeto de un ataque desde tierra, lo que le llevó a aterrizar.
Como consecuencia del brusco aterrizaje cinco militares resultaron heridos leves y uno de ellos hubo de ser ingresado con una crisis de ansiedad. Nada dijo el ministro, advierte La Voz, del fuego sobre el primer aparato y de que el segundo helicóptero hubiera sido igualmente atacado.