XORNAL I A Coruña.- El ex conselleiro de Pesca
Enrique López Veiga está "pensando seriamente" en presentarse a la sucesión de Fraga porque "no me gustan las opciones que veo", dijo en una entrevista en la
Cadena Ser.
López Veiga, que no cree en "las candidaturas de consenso", y que apuesta por las elecciones internas como un reflejo de saludable democracia, quiere "un PP más laico y moderno", lejos de las "tonterías" que proponen otro, como darle un giro "nacionalista" al partido.
"Eso no es el PP", asegura tajantemente, y añade que el suyo es "que tiene una vocación de Estado que considera que España es un proyecto que está ahí y que no se puede prescindir de él".
Por ello, apostó por "tirar abajo los clichés tontos" que supone "hablar de estado, de país" y apeló a que el
PPdeG "se deje de bobadas", ya que aunque precisa "autonomía y todo el galleguismo necesario", los populares "no pueden dejar de tener un proyecto nacional porque si no, es absurdo".
Además, demandó que el relevo en el PP gallego se realice "contando con las bases" en un cónclave "abierto y democrático", pero "no por el viejo sistema de compromisarios que llegan ya medio elegidos por determinados cargos", sino en un "proceso electoral real" que responda a la "circunstancia excepcional" de designar al sucesor de
Manuel Fraga, "una persona muy difícil de sustituir".
No obstante, López Veiga matizó que "no hay que asustarse", sino "afrontar el cambio con valentía y sin ambigüedades". "Estamos en la oposición y eso da una ventaja para hacer los cambios con deshinibición", sostuvo, ya que esta circunstancia propicia "un buen momento en el que tienen que salir candidaturas".
Así, consideró que es el propio partido el que debe promover que surjan y garantizar que el proceso no se base en "pegarse tortas unas a otras, sino en tratar de convencer". "Luego el que gane, pues todos detrás", añadió, antes de apuntar que no cree en las candidaturas de consenso sino en que concurran los aspirantes "que quieran y que crean que deben presentarse".
En su caso, avanzó que si tiene la seguridad de contar con el apoyo de "una parte importante" de los electores del PP, se presentará, ya sea encabezando una lista "o en otra opción". "Pero primero tengo que tener las cosas claras, yo estoy en ese proceso de reflexión", explicó.
Para López Veiga, la persona que lidere el partido debe "sintonizar con los votantes, ni siquiera con los militantes". "Y eso no puede marcarlo el aparato, eso es lo que tiene que terminarse", incidió, ya que, según él, el próximo congreso debe servir para "cambiar el partido de arriba a abajo" con el objetivo de "hacerlo absolutamente democrático".
Además, apeló a "dar tiempo a este proceso" y aunque prefirió "no prolongarlo excesivamente", indicó que antes del primer trimestre de 2006 no se debería celebrar. Entre tanto, aseguró que en el PP se deben "decir las cosas sin tapujos, sin miedo" y aprovechar la etapa actual para consolidarse como una formación "fuerte y vigorosa".