XORNAL I S. Carregal / A Coruña.- Ya lo dice el refranero "poco dura la alegría en la casa del pobre". Así le sucedió hoy al RC Deportivo que se adelantó en el marcador ante el Sevilla pero luego terminó perdiendo ante los andaluces, que siguen con una racha imparable dispuestos a ganarlo todo.
Si bien el conjunto local supo poner contra las cuerdas al equipo más en forma de esta temporada durante buena parte del encuentro, al final, los de Juande Ramos fueron los que se llevaron el gato al agua y los tres puntos en juego.
Lo mejor en los locales ha sido sin duda la inspirada reaparición de Rodolfo
Bodipo que regresaba a los terrenos de juego tras su grave lesión en la rodilla. La recuperación promete haber sido excelente por que el ariete firmó un tanto de bella factura a pase de
Filipe y recobró la sonrisa y la confianza. El gol adelantaba a los locales y tras marcarlo,
Bodipo recibía la calurosa felicitación de sus compañeros. Este acierto ante la meta rival significaba mucho para el delantero, que no dudó en besar su rodilla derecha tras anotar. En su festejo,
Bodipo levantó la camiseta y el colegiado le amonestó con una cartulina amarilla, ni siquiera la tarjeta pudo ensombrecer la sonrisa del futbolista que siguió dando muestras el resto del choque de su recuperación.
Otros que cuajaron una excelente actuación fueron los zagueros
Lopo y Coloccini, que se mostraron, seguros y firmes. Andrade siguió en su línea de seguridad, mientras que
Arizmendi y Sergio siguen sin convencer a Riazor. Al margen del resultado, la nota negativa fue el hecho de que
Riki tuvo que dejar el partido lesionado en el minuto 13 de juego.
Desde la grada, el aficionaldo local se cansó de increpar al colegiado del encuentro por considerar desafortunada su actuación. La reiteración de faltas de Alves, que jugó al límite del reglamento, no fue castigada como quisiese el respetable.
Sin embargo, lo más protestado por los aficionados locales fueron dos acciones previas a los goles sevillistas por considerar que fueron decisivas para el triunfo visitante. El primero de los goles del Sevilla estaría precedido por una falta a
Capdevila que hace que se repita el saque y la acción termine en gol de Renato.
La jugada del gol definitivo (1-2) surge de un balón que sale del terreno de juego, superando en más de medio metro la línea de fondo. Ante el disparo de Juan Rodríguez, el meta visitante, Palop, introduce el esférico de nuevo hacia el campo, sin que el asistente en la banda del ataque deportivista pite córner. En pocos segundos el conjunto Sevillista hilvanó un contragolpe que terminó en gol de Kanouté.