XORNAL I Ferrol.- Hemos llevado la seguridad hasta las últimas consecuencias, afirma Manuel Alonso, director técnico de Reganosa. Según los cálculos realizados, la probabilidad de que un accidente afecte a la población limítrofe, está marcada en un rango de uno entre un millón.
Aunque lo habitual es que los gaseros accedan a la planta de Mugardos aprovechando la pleamar, Reganosa insiste en que un buque en situación de emergencia dentro de la ría ferrolana, podrá salir al exterior siempre que se necesite con el remolque adecuado, en cualquier condición de marea. El director técnico de la regasificadora, Manuel Alonso, matizaba que, aun así, en la mayoría de los casos, sería más seguro que el metanero fondease en la zona de Santa Lucía o en las propias instalaciones de Reganosa".
Alonso explica que los estudios que se han llevado acabo, por auditorias propias y externas al respecto de la seguridad de la planta, sostienen que se descartan consecuencias graves para la población cercana a la instalación. Los planes que se elaboran no incluyen evacuaciones, sino simplemente solicitar a vecinos que permanezcan en sus casas. El plan de emergencia interior es responsabilidad de Reganosa y el exterior, de la
Xunta de Galicia.
Según los directivos de la planta ferrolana, en ninguna norma de navegación se hace referencia a restricción para la actividad marisquera. Añaden que "no existe una exigencia adicional de Fomento a la navegación de buques metaneros que afecte al marisqueo". Recuerda Jesús Losada, responsable de mantenimiento de la planta, que el canal de acceso a la zona debe estar efectivamente libre, pero no sólo para los barcos que acuden a descargar a Reganosa, sino para cualquier embarcación. Recuerdan que las zonas de marisqueo están perfectamente acotadas con boyas.
Desde Reganosa se reitera que el sistema de filtrado del agua que se realiza en las instalaciones, no dañará los ecosistemas marinos, sino al contrario. La responsable del laboratorio de la planta regasificadora, María Rey, firma que se devuelve el agua a la ría más limpia que cuando se toma de ella. Añade que además se retorna más fría, por lo que se ayuda a mejorar las condiciones, cuando las aguas se calientan mueren las especies, recuerda.