J. RODRÍGUEZ /
XORNAL I Madrid.- Actualmente diputado del PP en O Hórreo, aunque relativamente desvinculado del día a día del partido de
Núñez Feijóo, el exconselleiro José Antonio Orza Fernández mantiene una participación en el accionariado de una de las sociedades que conforman el Grupo Tojeiro, principal impulsor y accionista de referencia de la polémica planta de gas de Mugardos, según filtraron a
Xornal.com fuentes del sector energético. Se trata de Industrias del Tablero (Intasa), con sede social en San Sadurniño, en Ferrolterra, y dedicada a la fabricación de maderas chapadas, de fibra y paneles. Así consta en el Registro Mercantil de A Coruña, de acuerdo con las cuentas y el balance presentados por la propia empresa.
Los últimos estados contables de la firma corresponden al ejercicio de 2005. Fuentes oficiales vinculadas al grupo y el mismo Orza confirmaron a este diario digital tal vinculación, materializada en calidad de socio.
La relación con el Grupo Tojeiro del que en su día fue uno de los conselleiros con más poder y más duraderos de
Manuel Fraga viene de mucho antes de su participación en el accionariado de Intasa. De hecho, Orza fue secretario del consejo o administrador de al menos otras dos firmas que conforman el grupo industrial que promueve la planta de gas en la ría de Ferrol. En concreto, y según datos del Registro Mercantil, el parlamentario popular formó parte de los órganos de administración de Forestal del Atlántico (Foresa) e Impregnaciones Melamínicas Gallegas hasta principios de los noventa.
La de mayor peso dentro del grupo, Forestal del Atlántico, había nacido pocos años antes, en 1989, con el objetivo de fabricar colas y resinas para la industria del tablero. Actualmente muy diversificada y con intereses en el sector energético, la empresa suma unos ingresos que rondan los 80 millones de euros y cuenta con 200 empleos directos.
La presencia de Sodiga en el Grupo Tojeiro
Los vínculos de la Administración gallega de
Manuel Fraga con el Grupo Tojeiro también vienen de la mano de la Sociedad para el Desarrollo Industrial de Galicia (Sodiga), dependiente de la
Consellería de Economía en tiempos de Orza al frente de dicho departamento. Cinco años después de que el entonces conselleiro de Ecomomía dejara sus puestos de secretario del consejo de varias sociedades del grupo, vinculación confirmada también por fuentes oficiales de Tojeiro y por él mismo, la firma de capital riesgo pública decidía participar como socio estable en Intasa, con un paquete superior al 16% del capital, en Forestal del Atlántico y en Impregnaciones Melamínicas Gallegas.
En el caso de la primera de dichas sociedades, Orza se mantiene como socio dentro de su accionariado, una participación que en su día fue un regalo y que no llega al 1% del capital, asegura el ex conselleiro.
El ya fallecido promotor de Intasa, José Rodríguez López, que lo fue también de otros proyectos empresariales como Larsa explica Orza- me hizo esa cesión antes de que accediese a la
Consellería de Economía, y es una participación que he mantenido durante estos años.
En declaraciones a
Xornal.com, el exconselleiro y actual diputado popular aclara también que el paquete en Intasa figura en sus declaraciones de Patrimonio y en la de bienes de altos cargos del
Parlamento de Galicia.
Acuerdos confidenciales en los papeles
En calidad de titular de Economía, José Antonio Orza también participó en el diseño y ejecución de un plan para garantizar en un pacto, con algunos puntos confidenciales, la viabilidad y rentabilidad de Reganosa. En julio de 2000, según detalló en su día la edición gallega de
El País, la
Xunta y los principales promotores de la planta de gas de Mugardos firmaron un convenio que obligaba al Gobierno de Fraga a agilizar los permisos para la regasificadora, estudiar con el máximo interés la concesión de subvenciones y a intervenir para hacer rentable la planta en el caso de que surgieran complicaciones.
Algunas de las partes más sensibles del acuerdo se mantuvieron en secreto hasta el primer trimestre de este año.
En la firma de dicho pacto, además de Roberto Tojeiro,
Manuel Fraga y el entonces conselleiro de Industria Rodríguez Yuste, estaba José Antonio Orza. También el fallecido Victoriano Reinoso, entonces vicepresidente de
Unión Fenosa, y Rodolfo Martín Villa, que lo era de
Endesa y ahora está ligado al
Grupo Prisa.
Impulsor de la iniciativa de la planta regasificadora en 1997, cuando a título individual anuncia el proyecto, el Grupo Tojeiro, al margen de las dos grandes eléctricas (
Endesa y
Unión Fenosa), cuenta actualmente con un participación en el capital de Reganosa del 18%, mientras que el resto de accionistas tienen paquetes de menor relevancia:
Caixa Galicia (10%), la argelina Sonatrach (10%),
Banco Pastor (5%) y
Caixanova (5%).
La
Xunta mantiene una participación del 10%. Desde que se anunció el proyecto y hasta marzo del año 2000, la planta levantada en Mugardos sobre terrenos de los Tojeiro era propiedad al 100% del grupo industrial al que está vinculado Orza. Reganosa, a pesar de ser muy contestada en Ferrol, está considerada por la
Xunta como un proyecto estratégico para Galicia, que por esa vía apuntala su independencia energética, frente a los intereses de otros operadores, especialmente
Gas Natural.
El Grupo Tojeiro, un pulmón industrial de Galicia
Presidida por el empresario Roberto Tojeiro y dirigida cada vez con más poderes por uno de sus hijos, se trata de una corporación de capital gallego que opera en los sectores de la distribución alimentaria y de combustibles, en la fabricación de productos químicos y fertilizantes, en el transporte por carretera, así como en la transformación de madera.
Tojeiro ejerce una posición dominante en el comercio del noroeste español gracias a la red de
Gadis, de supermercados y medianas superficies, tras haber absorbido a finales de los noventa a Supermercados Claudio. La sede central está en Piadela-Betanzos.
El exconselleiro que prestigió a la Xunta de Fraga
José Antonio Orza está considerado en los medios políticos y económicos de Galicia como el conselleiro de
Manuel Fraga con más prestigio, y mantiene excelentes relaciones con los más destacados empresarios de Galicia.
Su trayectoria política ha estado siempre avalada por su profesionalidad y, a pesar de su tremenda influencia, siempre ha querido mantenerse en un discreto segundo plano. Ni siquiera la oposición socialista y nacionalista fue capaz de buscarle las cosquillas.