XORNAL I Los Ángeles.- Justo cuando todo parecía indicar que
Britney Spears estaba hundida, la fuerza de su música parece resucitar su carrera. Tuvo una actuación en la MTV salvajemente criticada, la empresa que la representaba rescindió el contrato, la abogada que lleva su caso por la custodia de sus hijos la abandonó en pleno juicio, la fecha de salida de su nuevo disco aún está en el aire, ha despedido a su estilista, se lleva mal con su madre (a la que acusa de coquetear con su ex marido), la salpican constantes escándalos alcohólicos y sexuales y, sumida en una depresión, canceló sus clases de baile y todas las citas relacionadas con su nuevo trabajo... Pues aún así, su carrera es de lo más prometedor. ¿Por qué? Porque el público la adora. Lo demuestra el hecho de que su single "Gimme More" arrasa en las listas musicales de EEUU, hasta el punto de introducirse entre las 20 canciones más pinchadas en las radios estadounidense en un tiempo récord. Para lograr tal ascenso en ese tiempo la canción tuvo que ser pinchada 976 veces más que el resto de sus competidoras.
Britney tuvo en su carrera 16 temas en el top 20 de la radio. El último fue en 2004, con su single "Every Time". Pero ninguno subió tan rápido en la lista, sobre todo teniendo en cuenta que el álbum aún no ha salido a la venta y que tampoco se sabe cuándo o cómo saldrá.
Su vida también parece comenzar a estabilizarse. El juicio por la custodia de sus hijos no ha ido, finalmente, tan mal como se preveía. El juez Scott Gordon, de California, decidió que Britney y Kevin mantengan la custodia compartida a partes iguales de Sean Preston, de 2 años, y Jayden James, de 1, pero les instó a que no consumiesen drogas ni alcohol mientras estuvieran con ellos, ni en las doce horas anteriores a su llegada. Spears será sometida a dos controles semanales aleatorios para comprobar que no consume este tipo de sustancias. Además, trabajará con un especialista en educación durante ocho horas semanales y será visitada una vez por semana por un tutor de paternidad que informará al juez de sus progresos.
Este nuevo plan de vida que ha de adoptar la joven cantante parece haberle sentado bien. En su última aparición pública (el 18 de septiembre de 2007 de compras por Malibú) ya muestra una imagen más recatada: ropa holgada y discreta, extensiones rubias, gafas... Y en la mano, ni copas, ni refrescos, ni bebidas energéticas. Agua. Simplemente, agua. ¿Una nueva Britney?