Ana Camiño /
XORNAL.COM I A Coruña.- Ha llegado el momento en que la falta de liquidez en los bancos es tal que la idea de recapitalizar el sector desde el regulador bancario pasa de ser impensable a ser una posibilidad más para abrir de nuevo el grifo del crédito y que, de este modo, comience a repuntar una economía que ha caído en cadena. El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordoñez, justificó ayer la entrada de la recapitalización pública, aunque temporal, en la banca privada por la enorme incertidumbre económica y financiera que sigue existiendo. Cerrar las puertas a la propuesta del Banco de España es, para Ordoñez, una actitud poco prudente.
En una conferencia, el gobernador del Banco de España estimó que la profundidad de la crisis puede implicar un proceso de reestructuración del sistema bancario español, que pasaría por la inyección inmediata de capital público para recuperar la liquidez. Si se produce la citada reestructuración del sector, el organismo supervisor actuará como lo ha hecho siempre, dijo Ordóñez, cuidando de que ni los depositantes ni los acreeores se vean en absoluto afectados y con discreción y profesionalidad.
La banca española, que afrontó con relativa fortaleza la primera fase de la crisis financiera internacional, lo tendrá ahora más complicado para eludir la segunda ronda de efectos de esta situación, apuntó el gobernador del Banco de España.
Fernández Ordóñez compareció ayer en el Congreso para analizar la situación financiera y la evolución del crédito a las empresas y a las familias que, según subrayó, sigue desacelerándose y es posible que se estanque o incluso disminuya debido a la recesión económica en la que está inmersa España. Una recesión que, según advirtió, será este año de cierta magnitud, como así lo mostrará el organismo supervisor cuando presente el próximo mes sus previsiones para 2009 y 2010.
Solución lógica
Fuentes del sector financiero consultados por
Xornal de Galicia sobre el tema, aseguraron que esta propuesta sigue la línea de las acciones que se están llevando a cabo en otros países, como EE UU e Inglaterra, aunque la deuda pública española no sea tan elevada como la registrada en otros países de la Unión Europea.
Según las citadas fuentes, tiene sentido que el Estado recapitalice algunas entidades bancarias, en su mayoría afectadas por los impagos de promociones inmobiliarias en la que habían invertido su dinero. Con una medida de este tipo, apuntaron, la banca comenzaría a recobrar su solvencia y se podría volver a corto plazo a una situación favorable para la concesión de crédito a las familias y empresas e, incentivar, de este modo, el consumo.
La recapitalización es una forma más de equilibrar los balances de las entidades de préstamos y permitir que aumente su liquidez. Parece una medida sensata, argumentaron. Además, los expertos creen que la recapitalización es una medida más eficiente que la de que el Estado sirva como aval a los bancos.
Sin embargo apuntaron que esta medida, es lógica, pero no normal, y que se justifica únicamente por la actual situación económica, la falta de liquidez bancaria, la dificultad para la concesión de créditos bancarios y la caída de la confianza de los consumidores. De este modo, defendieron una postura similar a la de Fernández Ordoñez de que la recapitalización ha de ser una medida puntual y coyuntural, de carácter temporal para vencer la crisi económica que atraviesa el país.
Además, es posible que, de producirse, la idea de recapitalizar la banca por parte del Estado puede reportar beneficios a éste cuando la situación económica se estabilice. Si la situación no se deteriora más, puede que el Estado tenga plusvalías en dos años.