El candidato del PP, Alberto Núñez Feijóo, reiteró ayer algunos de los puntos en los que se sostendrá su futura gestión al frente de la Xunta de Galicia. El líder conservador aseguró que se pondrá a trabajar de inmediato para “crear un gobierno sólido”.
El dirigente político avanzó que reducirá “en un 25% el número de consellerías”, pasando de 13 a 10, y “un 40% el número de altos cargos para ahondar posteriormente en el plan de austeridad”. Los populares gallegos ya han expresado su intención de crear una Consellería del Mar que “propicie una gestión de las áreas de pesca y mar” y de integrar los departamentos de Política Territorial y de Vivenda e Solo.
Durante la campaña electoral, Feijóo reiteró que la economía sería uno de los pilares básicos de su Ejecutivo para intentar aliviar los efectos de la crisis, impulsando la competitividad empresarial y fomentando la creación de empleo.
La supresión del impuesto de sucesiones y donaciones, ya eliminado en otras comunidades gobernadas por conservadores, y la reducción del IRPF autonómico para los ciudadanos con rentas más bajas, serán algunas de las iniciativas que, se presupone, abordará el PP en Galicia.
Uno de los caballos de batalla de la formación durante la última parte de la legislatura fue el concurso eólico. También durante los meses que precedieron a los comicios autonómicos, el partido reiteró que “revisaría de oficio todo el proceso consursal, procediendo, en su caso, a la anulación y nueva convocatoria del mismo”.
Anuncios electorales aparte, con las elecciones ya celebradas, Núñez Feijóo insistió ayer en su propósito de derogar en “los primeros cien días de gobierno” el decreto del gallego en la enseñanza para “iniciar una nueva etapa de promocionar el gallego, pero dándole libertad como derecho civil de los alumnos y de los padres de los alumnos para que gallego y castellano puedan convivir”. La cuestión lingüística fue otro de los temas recurrentes en el programa electoral del PPdeG, así como el objetivo de reformar la Ley de la Compañía de Radiotelevisión de Galicia (CRTVG) después de criticar su funcionamiento durante los últimos tres años y medio. Entre las promesas del grupo conservador está la pretensión de que una mayoría de dos tercios de la Cámara sea la que decida tanto a un nuevo Consejo de Administración como al presidente del ente público.
En cuanto al Estatuto, el PP comprende que “hay que reformarlo de manera que no plantee un conflicto entre Galicia y el Estado”.

