La polémica en torno a las sesiones del profesor Marcó Bach llega en un momento en el que la legislación del aborto y su posible reforma ha creado un intenso debate. El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero pretende despenalizar la interrupción del embarazo, una práctica que figura en el Código Penal como delito salvo en los tres supuestos permitidos –violación, riesgo para la madre y riesgo para el feto–.
El Ejecutivo propone libertad para abortar hasta las catorce semanas y, a partir de la semana 22, si existe algún riesgo para la salud del feto. Aunque en un principio se propuso que a partir de los 16 años cualquier mujer pudiese interrumpir su embarazo sin consentimiento paterno, el Gobierno se replantea esta posibilidad tras mantener varias reuniones con distintas organizaciones sociales.
El texto también regulará la objeción de conciencia de los médicos, para garantizar el aborto en todos los centros públicos.

