El aumento del desempleo ha abierto las puertas a un aluvión de propuestas de reforma laboral. Durante este mes de marzo, diversos organismos han aludido a una posibilidad no exenta de polémica: la creación de un fondo de seguro de desempleo que sustituya las indemnizaciones por despido que en la actualidad deben pagar las compañías.
El Banco Mundial, el servicio de estudios del BBVA y el Círculo de Empresarios han presentado en los últimos días informes o documentos en los que se menciona esta posibilidad, un sistema que ya se aplica en Austria desde 2003.
El modelo austríaco
En el informe sobre la situación en España presentado a principios de marzo por el Servicio de Estudios del BBVA, se presenta este modelo como posibilidad de reforma para disminuir la dualidad entre empleados fijos y temporales. Según el estudio, el sistema austríaco incluye “un seguro de despido, pagado con cotizaciones sociales, y que se acumula en cuentas individuales del trabajador, que se utilizan para pagarle una indemnización si resulta despedido”.
El informe presenta dos ventajas de la aplicación de este sistema en España: por un lado, permitiría mantener las indemnizaciones de los trabajadores, pero reduciendo el coste para la empresa. Y por otro, los fondos se conservan si el trabajador decide cambiar de empresa, favoreciendo la movilidad. Si el empleado nunca resultara despedido, el fondo se cobraría en el momento de la jubilación.
También el Círculo de Empresarios incluyó una propuesta en esta línea, en su informe “Nuevas soluciones para crear empleo”. En él también se alude al modelo austríaco que, apuntan, “fue señalado en 2006 como modelo de buena práctica por la OCDE”.
Juan Sagardoy, catedrático de Derecho del Trabajo y socio del Círculo de Empresarios, colaboró en la redacción del informe. Según apunta, esta propuesta, permite llevar el debate sobre el coste del despido más allá de la discusión sobre la cuantía de la indemnización.
“Nos guste o no, a los empresarios el pago de la indemnización les supone una barrera en la contratación, y esto hace que recurran a contratos temporales, Con este sistema no paga el empresario. Si el despido se produce por razones objetivas, lo haría un fondo que se nutre de las aportaciones empresariales”, indica Sagardoy. La principal diferencia del modelo propuesto por el Círculo de Empresarios y el que expone el BBVA es que el primero excluye el despido improcedente –debería seguir costeado por la empresa–, mientras que la entidad bancaria, aún dando por hecho que el despido objetivo también se regiría por el foro, hace hincapié en el improcedente, en el que el empresario pasaría a pagar 20 días, y el resto provendría del fondo.
De aplicarse este sistema, las cuentas con los fondos de los trabajadores estarían gestionadas por un Fondo de Garantía de Desempleo, que funcionaría de un modo similar al Fogasa.
Los inconvenientes
A pesar de todo, la propuesta presenta una serie de riesgos que provocan su rechazo desde algunos sectores. Algunos “peligros” son señalados ya por el informe del BBVA, que señalan que su aplicación implicaría que despedir a un trabajador no tendría coste marginal, lo que puede provocar una mayor rotación.
Este es también el principal argumento que esgrimen los sindicatos. “Las indemnizaciones tienen una función disuasoria. Un empresario, a la hora de despedir a un trabajador, si tiene un coste se lo piensa. Y ahora va a pagar lo mismo le eche o no, así que no tendría que pensárselo”, expone Eladio Romero, secretario de acción sindical de UGT Galicia, que se muestra escéptico sobre la viabilidad de este sistema. “¿Cómo se controlaria su funcionamiento?”.
Antolín Alcántara, secretario confederal de Negociación Colectiva e Saúde Laboral de la CIG, se muestra desconfiado con la proposición de una reforma en plena crisis. “No nos parece bien que en el momento actual se plantee abaratar el despido bajo ninguna fórmula, porque se está hablando de despedir, no de contratar. Lo que pretenden los empresarios es liberar cargas sociales.”, afirma. Aunque el Círculo de Empresarios excluye del hipotético fondo los despidos improcedentes, Alcántara recuerda que “las empresas están aprovechando la recesión para liberarse de muchísimos trabajadores con antigüedad a través de despidos objectivos.”.
Desde CCOO se pide cautela por la poca concreción . “Creemos que la principal cuestión es de dónde saldrían las cuantías. ¿Serían aportaciones hechas por los propios trabajadores o bien por los empresarios?”, plantea Maica Bouza, secretaria de Empleo. “En el primer supuesto nuestra posición sería rotundamente negativa. En el segundo, faltaría por clarificar en base a qué criterios se regularía”. Bouza puntualiza que ”incluso en el caso de que lo constituyese la empresa, tendríamos que comprobar que la indemnización a percibir a través del fondo no fuese inferior a la que se percibiría por el sistema vigente”.
“Doing business”
Además de los informes presentados por el Círculo de Empresarios y por el Servicio de Estudios del BBVA, la propuesta de sustituir las actualies indemnizaciones por despido por un fondo de desempleo aparece recogida en el informe “Doing Business 2009”, presentado recientemente por el Banco Mundial. El informe, que realiza el organismo internacional desde el año 2004, mide las regulaciones que se aplican para hacer negocios y su implantación en 181 países, analizando aspectos como los modelos de contratación, la protección del empleo o las facilidades para el comercio exterior, entre otros aspectos. En lo referente a España, el informe del Banco Mundial indica que la indemnización por despido duplica a las que se conceden en el resto de la OCDE. La propuesta del Banco Mundial deja abierta la puerta al control del fondo por parte del Gobierno, y a la posibilidad de que se destine a este fondo un porcentaje del salario.

