Uno de los proyectos estrella de la Xunta liderada por Alberto Núñez Feijóo es la puesta en marcha del nuevo Plan Integral do Litoral antes de que finalice 2009. Mientras, levantará la prohibición de construir a menos de 500 metros de la costa en las zonas que considere “no saturadas” de edificabilidad, tal y como adelantaron a Xornal de Galicia fuentes del PP.
La norma provisional de los 500 metros, una de las medidas más destacadas de la conselleira de Política Territorial en funciones, María José Caride, expira el 17 de mayo. El PP tiene la opción de aprobar una moratoria antes de tener listo el citado plan integral, pero ha llegado a un acuerdo verbal con los empresarios para establecer excepciones en municipios en los que ya hubiese proyectos aprobados o considerados “no saturados” desde un punto de vista urbanístico.
De esta forma, el nuevo Ejecutivo se compromete a preservar los puntos costeros “sensibles”, con una excesiva tasa de edificabilidad, pero consensuará con la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) zonas en las que sí se podrá construir para superar la grave crisis que sufre el sector. En una de sus primeras reuniones tras el 1 de marzo, Feijóo y Antonio Fontenla ya hablaron de la posibilidad de flexibilizar las trabas urbanísticas aprobadas por el bipartito. “No se trata de derogarla por completo, queremos respetar el enterno natural y el medio ambiente, pero hay que estudiar caso por caso porque es posible establecer determinadas excepciones”, afirman las citadas fuentes de la formación popular.
En una entrevista concedida a Efe el pasado sábado, Núñez Feijóo, además de comprometer un Plan do Litoral en 2009, señaló que si es preciso aplicar una moratoria de la ley que prohíbe construir a menos de 500 metros lo hará, aunque advirtió que estudiará si es preciso hacerlo en los 1.300 kilómetros de la costa gallega o sólo en algunos puntos. Los empresarios de la construcción están sufriendo la crisis de forma intensa y los contactos con el Ejecutivo popular son constantes para buscar soluciones a corto plazo.
La decisión de Emilio Pérez Touriño y María José Caride de prohibir edificar en los primeros 500 metros de zonas de la costa gallega fue anunciada en el primer trimestre de 2008 como “en un intento de poner freno al urbanismo desaforado en el litoral. Las medidas urgentes de protección de la franja costera y de ordenación del territorio van dirigidas en especial a los ayuntamientos en los que existe una permisividad total por unas normas no adaptadas a la ley”, aseguraba el Ejecutivo bipartirto. El Partido Popular insiste en que respetará estos núcleos “muy sensibles”.
Otras reivindicaciones
El próximo lunes 20 de abril los empresarios gallegos celebran una cumbre en Santiago de Compostela. Prefirieron esperar a que el nuevo presidente de la Xunta tome posesión de forma oficial. Está previsto que Alberto Núñez Feijóo asista al encuentro para conocer de primera mano las recomendaciones y demandas de la patronal. También están invitados el titular de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, y los representantes de los sindicatos.
Además de la eliminación de determinadas trabas urbanísticas, la CEG pretende que las empresas puedan aplicar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) sin contar con la autorización de la administración. Justifican esta petición en el retraso que supone que una medida de este tipo pase por la Xunta. “A lo mejor, cuando se aprueba han pasado varios meses y ya es demasiado tarde para el ERE”, manifestó Fontenla recientemente.
El presidente de la patronal gallega apuesta también por la puesta en marcha de la modalidad del contrato de crisis, de características especiales y con duración limitada –hasta que concluya la desaceleración económica–. Los sindicatos ya han anunciado medidas de presión si esta iniciativa sale adelante.
Las reivindicaciones de la patronal gallega llegan asimismo al nuevo Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Fontenla expresó a Europa Press su confianza en que se establezcan medidas que permitan el acceso a financiación de las empresas, así como que se impulse una rebaja de impuestos y modificaciones fiscales, entre las que apuntó, por ejemplo, la del IVA para que los empresarios no tengan que adelantarlo, si no pagarlo en el momento del cobro.
“Hay que tratar de evitar el deterioro de las empresas y ver cómo se puede incrementar la actividad en todos los sectores”, añadió Fontenla, que opinó que “acudir a la internacionalización de adjudicaciones” puede ser otra buena opción.

