La ampliación de la pista de Alvedro, prevista en el Plan Director del aeropuerto coruñés desde 2001, da el primer paso para convertirse en realidad. AENA (Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea) publicó ayer el estudio de impacto ambiental del proyecto, un trámite necesario para autorizar la construcción de 400 metros más de pista para los que habrá que expropiar 20 hectáreas de Culleredo en las que hay 46 casas. El alargamiento permitirá que la infraestructura tenga más operatividad para dar servicio a los 1,7 millones de pasajeros que el documento estima para la entrada en funcionamiento de la ampliación en 2014, un 35% más que ahora.
Aunque el Plan Director hablaba de la una ampliación máxima de 500 metros, el proyecto publicado ayer concreta una prolongación de la zona de aterrizaje y despegue de 400 metros. El estudio se inclina por ejecutar la ampliación en la cabecera 04, la opuesta a la ría de O Burgo y que afecta al núcleo de Culleredo. El análisis defiende que esta opción tiene menos costes y causará menos ruido a los vecinos que acometer el crecimiento por la otra cabecera de la pista, la 22, orientada hacia la ría. El documento concluye que, en el segundo caso, "la afección a las infraestructuras es mayor y de gestión más compleja que en la alternativa 1". De cualquier manera, la pista alcanzará los 2.340 metros.
El Ayuntamiento coruñés celebró el proyecto como "fundamental para el desarrollo de A Coruña y su área metropolitana", en palabras de la teniente de alcalde y diputada Carmen Marón. La edil socialista quiso destacar ayer el trámite como "una muestra más del compromiso del Gobierno con la ciudad".
El estudio de impacto ambiental de la ampliación se publica seis meses más tarde de lo que anunció el director de AENA, Javier Marín, el pasado otoño, y ocho años después de que se planteara el proyecto. Ahora, el documento estima en dos años en tiempo de ejecución de las obras una vez que se inicien y, en sus cálculos de pasajeros, fija "la puesta en funcionamiento de la ampliación de la pista en 2014".
La construcción del nuevo tramo de pista costará 52,3 millones de euros, a lo que habrá que sumar el coste de las expropiaciones. Con 400 metros de largo y 45 de ancho sobre un terraplén de 35 metros de altura que se formará con el aporte de 4,3 metros cúbicos de tierra, el nuevo tramo aportará un mayor campo de vuelo a la pista. Según concreta el documento, se traducirá en la posibilidad de que sea utilizada por aeronaves más grandes, como el Airbus 320, que ahora no pueden despegar por esta cabecera.
El proyecto también implica la modificación del vial por el que los aviones llegan a la pista, la calle de rodadura. Se modifica su trazado para que los aviones puedan salir hacia la cabecera que se ampliará, la llamada 04.
El Ayuntamiento destacó ayer, en un comunicado, que la ampliación de la pista del aeropuerto de Alvedro "permitirá facilitar el aterrizaje de las aeronaves, ampliar la capacidad de los aviones que aterrizan en A Coruña y, por tanto, impulsará el crecimiento de la terminal".
Un largo enfrentamiento
El proyecto, de casi 3.000 páginas, estará expuesto durante 30 días en la Subdelegación del Gobierno de A Coruña. Las instituciones y particulares en desacuerdo estos planes podrán presentar alegaciones, que AENA valorará y que podrán modificar el documento final. Entre los afectados que podrían entregar propuestas están los concellos de Culleredo y Oleiros, éste afectado de forma secundaria por el espacio aéreo de Alvedro.
El Gobierno justifica la necesidad de ampliación por la previsión de la demanda y por la situación actual del aeropuerto. Sin embargo, el proyecto que A Coruña lleva una década reclamando choca con la oposición de otros implicados, como el Ayuntamiento de Culleredo, cuyo alcalde, el socialista Julio Sacristán, se manifestó numerosas veces en contra por los perjuicios que podría causar a los vecinos del municipio en el que se ubica Alvedro. También el director xeral de Turismo saliente, el nacionalista Rubén Lois, y el grupo comarcal del BNG en A Coruña mostraron su recelo por una ampliación de que consideran innecesaria y molesta para la población circundante. Por contra, defendieron que el aeropuerto se declarara urbano para limitar los horarios de vuelo y el ruido.
En cambio, el Ayuntamiento coruñés siempre insistió en que la ampliación de pista era irrenunciable. Hace dos meses dio un aviso al Ministerio de Fomento: en el pleno municipal de febrero se aprobó por unanimidad -con el apoyo del bipartito socialista y nacionalista y también el de la oposición, del PP- una moción para instar al Gobierno central a agilizar la puesta en marcha del Plan Director y, por tanto, la ansiada ampliación de la pista.
El documento plantea que, desde 2007 (la última estadística anual que tiene en consideración) hasta la entrada en funcionamiento de la pista en 2014 el tráfico de pasajeros crecerá un 35%. Alcanzaría los 1.714.800 viajeros y las 25.710 operaciones anuales. Así, se justifica, "ante la nueva situación prevista", la "necesidad de adaptación de las instalaciones del aeropuerto de A Coruña". El alargamiento de la pista es necesario para que puedan usarla aeronaves de gran tamaño con garantías de seguridad.
El estudio de impacto ambiental no detecta zonas de especial importancia natural afectadas por la obra. Recoge dos lugares protegidos situados en un radio de diez kilómetros: el monumento natural de Seixo Branco y la Costa de Dexo, de especial protección.
Aislamiento acústico
El documento concreta que se desarrollará un plan de aislamiento acústico para minimizar las molestias por el ruido en el entorno del aeropuerto. También adoptarán medidas para reducir la contaminación del aire y del suelo. Respecto al patrimonio cultural, se propone desmontar y trasladar el pazo de Culleredo y un cruceiro próximo.
Con la ampliación de la pista, Alvedro recibirá el impulso definitivo para su operatividad. El aeropuerto ya se prepara para acoger más pasajeros con las obras del aparcamiento que comenzaron el mes pasado para construir un párking subterráneo con el que finalmente se dará cabida, en 2011, a 2.200 vehículos, 1.600 más de los que pueden estacionar por el momento. Según los cálculos de AENA, en 2020 casi el doble de pasajeros en en la actualidad: más de dos millones anuales.
