La Fundación FAES, presidida por José María Aznar, pone a Galicia de ejemplo en un informe para demostrar cómo el excesivo peso de las políticas públicas y servicios sociales frenan el desarrollo económico y el aumento del PIB per cápita. Según el estudio, a menor libertad para el sector privado, menor riqueza de una comunidad.
“Comunidades como Galicia ocupan los últimos puestos –en el ránking del índice de libertad económica–, poniendo de manifiesto que en ciertas autonomías de la geografía española la actividad económica se basa fundamentalmente en la actividad pública, lo que impide que la iniciativa privada contribuya más a la creación de empleo y al crecimiento”, apunta el informe, que añade: “Los resultados obtenidos muestran que existe una correlación directa entre libertad económica y nivel de renta per cápita”.
El estudio, publicado por la FAES el pasado mes de febrero, fue realizado para la fundación de José María Aznar por Rocío Albert y Rogelio Biazzi, profesores en la Facultad de Economía de la Universidad Complutense de Madrid. El título del informe es La torre de babel de las comunidades autónomas. Recuperar la unidad de mercado: una prioridad para cualquier buen Gobierno.
Para llegar a las conclusiones expuestas en el informe, los autores hablan del índice de libertad económica, que según ellos se pierde cuando “el intervencionismo público” y la excesiva regulación de las comunidades deja menor margen de acción a los empresarios. La FAES equipara la situación en Galicia con la que viven Extremadura, Andalucía y Castilla-La Mancha –todas gobernadas por los socialistas cuando se hizo el estudio–.
“La productividad total de los factores que, a la larga, determinan el crecimiento, está íntimamente relacionada con la regulación y el grado de liberalización de la estructura productiva (...). La sobreabundancia reguladora podría indicar un mayor grado de intervencionismo estatal que, además de frenar el pleno desarrollo económico, constituye un recorte de las libertades económicas”, recoge el informe.
Llegada de IKEA
Como ejemplo al exceso de regulación en comunidades como Galicia, la FAES recuerda las dificultades de multinacionales como Ikea para instalarse en la autonomía. Para la fundación, las trabas “condicionan su plan de inversiones en España. Incluso la empresa ha pensado en llevarse fuera sus inversiones, presupuestadas en más de 3.000 millones de euros y que supondrían la creación de más de 9.000 puestos de trabajo”.
El estudio apuesta por la unidad de mercado, con una Administración central “que debería dotarse de nuevas labores y capacidades de coordinación”. Además, se apunta la iniciativa de que “voluntariamente, las comunidades autónomas pudiesen reconocer unilateralmente y con carácter general la validez en sus territorios de las normativas emanadas en los siguientes ámbitos: el acceso al mercado de bienes y servicios, el establecimiento y ejercicio de de actividades económicas sujetas a licencias o permisos administrativos y el ejercicio de las actividades administrativas”.
Es decir, que cada empresa decida “a cuál de las múltiples regulaciones autonómicas decide someter el ejercicio de su actividad económica”, según sus necesidades.
El informe aplaude los pasos dados por Madrid “en libertad económica” durante los últimos años, bajo la presidencia de Esperanza Aguirre, del Partido Popular (PP), lo que sitúa a la comunidad autónoma en el primer puesto del ránking de riqueza elaborado por la FAES.

