Los 10 meses consecutivos de descenso de matriculaciones en España pone contra las cuerdas al sector, que reclama diariamente medidas urgentes para rescatar la automoción de la situación actual, teñida ya de desastre. Abril redondeó la cifra de los 10 meses de debacle y un descenso del 43,1% en las ventas de automóviles hizo saltar todas las alarmas.
Las miradas se dirigen hacia el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que parece confiar ciegamente en el Plan VIVE –Vehículo Innovador, Vehículo Eficiente– basado en la concesión de ayudas para cambiar un coche usado por un nuevo automóvil de consumo ecológico. El sistema de préstamos, sujeto a demasiadas condiciones para el comprador, es el ojo de todas las críticas en las últimas semanas y comunidades autónomas, Galicia entre ellas, y profesionales del sector alertan de la necesidad de cambiar de modelo de ayudas.
Cifras negativas
El Plan VIVE de Zapatero, defendido por su abanderado, el ministro de Industria, Miguel Sebastián, tiene todos los datos en contra. Al desplome de ventas de más del 40% en el mes de abril se une una paradójica subida del 2% en el precio medio de los vehículos, que cuestan ya alrededor de 22.000 euros.
Tampoco se salvan las previsiones de los concesionarios respecto al empleo. La crisis económica y la poca eficiencia de las ayudas puestas en marcha por el Ejecutivo central podría costar al sector la pérdida de 30.000 puestos de trabajo.
En Galicia, unas palabras poco afortunadas –por lo perecederas tras la corrección del presidente de la Xunta– del conselleiro de Industria, Javier Guerra, apuntan a que la comunidad pedirá al Gobierno central que tome medidas respecto al sector del automóvil –uno de los ejes de la economía gallega– con un plan de ayudas directas a la compra de vehículos.
Ayudas directas
Por su parte, la Federación de Asociaciones de Concesionarios de Automoción (Faconauto) realizó duras esta semana al plan de ayudas español, el único que no incluye ayudas directas de todos los “mercados importantes” de Europa.
“España se queda aislada del resto de Europa”, sentenció el presidente de la asociación, Antonio Romero-Haupold respecto a la diferencia de los planes de Alemania o Francia –basados en las subvenciones directas a los consumidores– frente a la “inoperatividad” del modelo instaurado por José Luis Rodríguez Zapatero.
Caso de Navarra
Sin necesidad de salir de España, la Comunidad Foral de Navarra aplicó de forma individual un Plan Renova basado en las ayudas directas que consiguió duplicar las ventas de vehículos hasta el pasado 23 de marzo.
En concreto, según los datos de Faconauto, las operaciones de compra pasaron de 30 a 70 cada día desde la aplicación de este plan, que concede incentivos de 1.200 o 2.200 euros a los compradores, en función del nivel de emisiones del vehículo.Con los datos en la mano, parece más que cuestionable el Plan VIVE, cuyos efectos aún no se perciben en un mercado que se hunde a gran velocidad –cae casi el 50% cada mes–y que se encuentra atado para actuar ante la crisis.

