A las doce de la noche arranca la campaña para las elecciones europeas del 7 de junio con la crisis y la corrupción como arma arrojadiza de los dos principales partidos, dos semanas de lucha contra el temor a una alta abstención que comenzarán con la simbólica pegada de cárteles.
El PSOE, con Juan Fernando López Aguilar, José Blanco y Leire Pajín, a la cabeza, celebrarán un acto en un colegio madrileño de Vallecas; el PP, con Mariano Rajoy, Alberto Ruíz Gallardón, Esperanza Aguirre y Jaime Mayor Oreja, estarán en su sede de Génova, aunque mañana por la noche el líder popular y su candidato celebrarán su primer mitin en Ourense.
Precisamente, los cabezas de listas de ambas formaciones hablaron ayer en la revista Vogue sobre los dos temas en auge: crisis y ‘caso Gürtel'. Dos lemas enfrentados: Este partido se juega en Europa. Te han convocado, de los socialistas frente a Ahora soluciones; ahora PP.
A preguntas sobre la imputación de varios aforados del PP en la trama de corrupción liderada por Correa, Mayor Oreja aseguró que considera "un disparate" que los honestos como él no puedan hablar, aunque sepan que la corrupción afecte "en un momento determinado a un trozo del PP".
El dirigente popular consideró que su ‘número dos' en la lista de las pasadas elecciones al Parlamento Europeo, Gerardo Galeote, "ha tenido un gesto que le honra" al decidir que "era mejor para el partido" no presentarse a estos comicios "pese a no estar imputado".
En este sentido, Mayor Oreja defendió que el PP "está respondiendo correctamente" y precisó que él habla "tranquilamente". "Sé exactamente lo que he hecho en la vida en esos terrenos, en esos ámbitos", alegó.
"Si hay un caso, o dos, o tres, aunque sepa que la corrupción afecte en un momento determinado a un trozo de mi partido, ¿los honestos no podemos hablar?, la consecuencia sería horrible, un disparate", aseguró.
Los comicios de la crisis
En relación a las elecciones europeas, Mayor Oreja consideró que son las "elecciones de la crisis". "Es absurdo instalarse en esta crisis y amenazar a los que dicen que pueden mejorar las cosas, empeñarse en que no hay nada que mejorar", afirmó, ya que, en su opinión, Europa se juega o "la instalación en la crisis o la no resignación".
El cabeza de lista socialista, Juan Fernando López Aguilar, acusó por su parte a los populares de querer instaurar el despido libre y dejar desprotegidos los derechos de los ciudadanos. En una entrevista en la misma publicación, aseguró que "quienes piden reducir el gasto público son los que tienen el dinero en los paraísos fiscales, pagan colegios privados y sanidad privada y no necesitan becas para sus hijos".
Ensayo de las Generales
López Aguilar descartó que el 7-J "sea la Moncloa lo que está en juego, sino que es una batalla de las ideas" y recalcó que la causa de esta crisis reside en las políticas de los partidos conservadores . "Esa derecha que ha sido tan fuerte en el mundo de Bush", dijo. "Por eso la disyuntiva entre dos caminos: la derecha y la izquierda", añadió
En este sentido, se mostró convencido de que la crisis solo se puede afrontar desde "una opción progresista identificada con el mundo de Obama, con la corrección de las desigualdades, la protección a los que han sido expulsados del mercado, el gasto social y la inversión de los estímulos fiscales para reavivar la economía".
Una Europa restrictiva para Galicia
Por su parte, el BNG defenderá un modelo de Europa alternativo ya que "la Europa actual es una Europa restrictiva para Galicia", dijo Cosme Pombo, quien se presenta a diputado europeo en la lista del Bloque.
Los nacionalistas gallegos aseguran que el sistema de cuotas aplicadas a la producción láctea, los impedimentos a la flota gallega de faenar en algunos caladeros o el veto "injustificado" a la construcción naval civil en los astilleros de Fene son ejemplos de "cómo Europa constriñe la capacidad productiva de Galicia".
"Iremos a Europa a defender el derecho a producir en Galicia", aseguró Pombo, que describió la campaña como "austera" y en la que "se dará protagonismo a los trabajadores".

