Los más jóvenes han roto la brecha digital. Pasan horas delante del ordenador, se relacionan a través de nuevas redes sociales en internet y lo saben todo acerca de sus posibilidades lúdicas. Sin embargo, los alumnos de Secundaria tienen una escasa capacidad para seleccionar, encontrar, entender y priorizar los contenidos de la red, según un estudio sobre el uso docente de esta herramienta, realizado en la Universidad de Lleida.
Manoli Pifarré, Jaume Sanuy, Conxita Vendrell y Susana Gòdia, profesores de este centro, son los autores del libro Internet en la Educación Secundaria: pensar, buscar y construir. En este texto proponen modelos para gestionar el uso de portales web en los institutos, infundiendo a los estudiantes una visión crítica. Ha sido posible gracias a una investigación de seis años, que contó con la participación de 20 profesores y 400 alumnos de ESO.
La profesora Pifarré afirma que, actualmente, los adolescentes contemplan el ordenador como “una máquina de jugar” en la que interactúan virtualmente con amigos, con los que intercambian materiales audiovisuales. Además, les “permite mantener una conversación con un cierto anonimato”. “Pasan horas y horas viendo vídeos en Youtube o descargando música y tienen tan interiorizadas las redes sociales existentes en el ciberespacio que, aquél que no está queda marginado en el instituto”, con lo que los actos de la vida virtual tienen consecuencias en la real, añade la docente.
La generación del paseo
Pifarré niega que ésta sea la generación de Internet: “Saben hacer funcionar un ordenador, pero no saben utilizarlo”. Prefiere referirse a ellos como “la generación del paseo”, porque “se ven desbordados” y no son capaces de “profundizar”.
Esta falta de capacidad para discernir qué portales son los adecuados les lleva a cometer numerosos errores en sus trabajos académicos. “Abusan de fuentes no fiables al 100%, como la Wikipedia”, dice Pifarré, para quien los alumnos buscan “cubrir el expediente” rápido y utilizando “el cortar y pegar”.
La autora de Internet en la Educación Secundaria: pensar, buscar y construir afirma que tienen dificultades para leer un texto digital o realizar un mapa conceptual. “Van abriendo ventanas y les cuesta localizar cuál es la fuente de información inicial” porque no saben manejar “los buscadores”, señala. La ayuda que precisan es la misma que los profesores: “menos cursos y más apoyo de alguien que les diga cómo aplicar la informática a las materias del currículum”, añade Pifarré.
A estos problemas se añaden las deficiencias en las infraestructuras: “Es imposible –asegura– que se puedan conectarse a Internet 30 o 40 ordenadores en un instituto”, por lo que el plan anunciado por el Gobierno de dotar a cada alumno de un ordenador portátil “es inviable si no se mejora la conexión a Internet”, asevera la docente.