Se conceden menos hipotecas para la compra de viviendas y en condiciones más duras. Ésa es la conclusión que extrae la Unión de Consumidores de España(UCE) de los nuevos datos sobre la concesión de hipotecas. En los tres primeros meses del año se concedieron 48.018 hipotecas para viviendas menos que en el mismo periodo de 2008. Esto supone una caída del 19, 5%. El capital hipotecado sufrió un mayor descenso, del 26,77%, reducirse en 9,5 millones de euros.
La principal razón que explica este descenso es, según la organización de consumidores, el endurecimiento de las requisitos que ponen bancos y cajas a la hora de conceder un préstamo. UCE ha constatado que las entidades financieras ponen trabas y dificultades a los usuarios que quieren acceder a un crédito. Uno de esos obstáculos es el encarecimiento de los préstamos personales ofrecidos por determinadas entidades de credito. Si se compara el TAE –Tasa Anual Equivalente– que aplicaban los bancos hace un año, ha pasado según los últimos datos del Banco de España, del 10,44% en marzo de 2008 al 10,86% del mismo mes de este año.
Los clientes también se encuentran con hipotecas menos competitivas, ya que los bancos intentan compensar la bajada del Euribor con intereses más altos, lo que impide al consumidor beneficiarse de la bajada del índice hipotecario.
Cláusulas abusivas
La UCE también constata un aumento de las cláusulas y prácticas abusicas en la contratación de hipotecas, préstamos personales y tarjetas de crédito. Entre esas prácticas, se encuentra el blindaje de la hipoteca con una imposición de un “suelo” de entre el 3,5 y el 5%. Esta cláusula impide que la persona que contrata la hipoteca se beneficie de la bajada de los tipos de interés, ya que impone el tipo de referencia mínimo a pagar, cuando el cliente no recibe la misma compensación si fuera al alza y de la que en la mayoría de los casos, según UCE, no se informa de su existencia.
Otro abuso que denuncia la organización es la aplicación de un interés de demora del 25%. Esto supone una sanción desproporcionadamente alta a pagar por el cliente que se retrasa en los pagos. Según UCE, “hay jurisprudencia” que entiende que el consumidor únicamente debería limitarse a devolver el principal más el interés legal del dinero, que a día de hoy está en el 4%. Además, por ley, los intereses por el retraso en los pagos no deberían ser superiores a 2,5 veces el interés legal del dinero.
Los retrasos constantes a la hora de revisar la hipoteca, sobre todo cuando supone una reducción de los importes a desembolsar por el cliente, es otra de las técnicas empleadas por los bancos y que denuncian los consumidores.
Pese a que los ingresos de los bancos por el cobro de comisiones descendieron en 2008 por primera vez en muchos años, se siguen cobrando comisiones abusivas por domiciliaciones impagadas, y exceso de límite, de 30 euros cada una, generando la cantidad excedida nuevos intereses de demora, que impide amortizar el capital y, por tanto, aumentar aún más la deuda pendiente.