La policía australiana asegura que cerró la botella de oxígeno de su mujer y, cuando ya estaba muerta, volvió a abrirla, aunque este hecho no ha quedado probado en el juicio. Dentro de un año, podrá pedir la libertad condicional.
El suceso ocurrió en 2003, once días después de la boda de ambos y en apenas la segunda inmersión de Christina Mae Watson, mientras su esposo era un experimentado submarinista.
Según la Policía australiana, David cerró la llave de la botella de oxígeno de Christina y la volvió a abrir una vez muerta, para evitar que le inculparan.
El condenado lo negó durante el juicio y el juez aceptó su versión de que falló en socorrer a su mujer.
Watson fue detenido el pasado 13 de mayo a su llegada a Australia para defenderse voluntariamente del cargo de asesinato, después de que los forenses aseguraran que su primera declaración no correspondía a las pruebas obtenidas con la autopsia a la mujer.
