La primera protesta en las calles viguesas contra la Xunta reúne a 18 colectivos en defensa de la seguridad vial en la carretera a Baiona
Aunque era una suposición general tanto en la ciudad de Vigo como en la comarca, ayer se constató que hay más ciudadanos a favor de la mejora de la seguridad vial en la carretera Vigo-Baiona por la costa (PO-325) que en contra. Al menos ciudadanos activos y dispuestos a movilizarse por la causa. Los partidarios de la construcción del carril bici propuesto por el Gobierno bipartito congregaron ayer a unas mil personas que recorrieron en bicicleta parte de la vía que se quería mejorar, pero cuyas obras han sido paralizadas por la actual Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas que dirige Agustín Hernández.
Las mil bicicletas reunidas a favor del carril contrastan con los menos de 200 coches que lograron juntar los contrarios a la actuación en su marcha lenta organizada en febrero. Tampoco en otras convocatorias de boicot a diversos actos de la anterior Xunta se alcanzaron más de dos centenares de participantes.
La de ayer fue, además, la primera manifestación en Vigo contra una decisión del nuevo Gobierno gallego, con independencia de otras protestas menores de carácter sindical. En este caso, la manifestación estaba convocada por la asociación A Golpe de Pedal pero fue apoyada por 18 importantes colectivos con miles de asociados en toda la comarca entre los que se encuentran los tres principales sindicatos (CCOO, UGT y CIG), la Federación Vecinal, la Federación Galega de Ciclismo, el Colegio de Arquitectos, las organizaciones ecologistas Adega y Adena, las peñas recreativas y centros culturales de la ciudad y el departamento de deportes de la Universidad.
Trece kilómetros de marcha
En medio de un ambiente festivo, los ciclistas partieron a las once de la mañana de la Praza de América, tras dar un giro completo a la fuente central en el que se pudo comprobar la magnitud de la protesta, ya que ocuparon toda la glorieta.
Los manifestantes hicieron un recorrido de 13 kilómetros que los llevó hasta Canido a lo largo de la carretera que se pretendía mejorar. Otra prueba de la cantidad de gente congregada fue el tiempo que separaba, a mitad de recorrido, la cabeza de la cola del pelotón. Por la parroquia de Coruxo, por ejemplo, estuvieron pasando ciclistas durante cinco minutos.
La marcha terminó nuevamente en la Praza de América, donde se leyó un manifiesto en favor de la bicicleta como medio de transporte así como del proyecto ahora paralizado. En él los manifestantes se hacían varias preguntas retóricas sobre los argumentos técnicos empleados por la consellería para suspender el proyecto, sobre los colectivos consultados o por las soluciones alternativas que se ofrecen. Por contra, expresaban su apoyo al proyecto ya que “da seguridad vial a miles de personas, familias, jóvenes y no tan jóvenes, hombres y mujeres, turistas que pasean y podrían pasear a diario por este espacio”.
José Manuel Suárez, portavoz de la asociación convocante, destacaba por su parte que la manifestación pretendía “defender el carril bici, que es fundamental, y demostrar que hay gente también en el otro lado, que no solo se viese a los afectados por las expropiaciones y que se tenga más en cuenta el interés general sobre el interés de unos pocos”. Suárez insistía en los beneficios del proyecto ahora paralizado indicando que “será bueno para el turismo, para el ocio, para la seguridad vial y para el medio ambiente”.
Mientras Suárez organizaba la salida de la marcha en la Praza de América, eran varios los participantes que se acercaban a él para felicitarle por la iniciativa e instarle a que continúe. Todos los que se dirigieron a él coincidían en que los partidarios del carril bici son muchos más que los detractores, pero que estos eran los únicos que se habían hecho ver hasta ahora.
Recogida de firmas y entrevista
La asociación convocante de la marcha inició también ayer una recogida de firmas, que continuará en los próximos días con mesas instaladas en lugares significativos de la ciudad. Con ellas, la asociación quiere solicitar una entrevista al conselleiro, Agustín Hernández, para insistirle en la necesidad de mantener el proyecto. Mientras, la carretera Vigo-Baiona por la costa sigue siendo un peligro para todo aquel usuario, peatón o ciclista, que no se desplace en coche.

