Además, Zapatero asegura que las fuerzas de seguridad están tras los asesinos
Eduardo Puelles es el séptimo muerto por la banda desde la ruptura de la tregua en 2006, pero el de ayer es el primer atentado que se produce desde que Patxi López es lehendakari. Su reacción ha sido contundente. Patxi López, avisó a ETA de que acabará con ella, no le dará “respiro” y le enseñará “el camino de la cárcel”, ya que la banda armada “nos ha enseñado el camino del dolor”. Además, llamó a sumarse a las concentraciones hoy, a las 12.00 horas, ante las instituciones vascas y a la manifestación a las 18.00 horas en Bilbao para mostrar su repulsa ante el asesinato. “Era uno de los nuestros”, dijo López de la víctima, Eduardo Antonio Puello. También el PP vasco, PNV y Aralar se han sumado a la repulsa contra el atentado.
Por primera vez en el Parlamento vasco ondearon a media asta las banderas de Euskadi, España y Europa,y es la primera vez que las tres fuerzas de seguridad del Pais Vasco llevan a hombros un féretro. El Parlamento Vasco ha guardado un minuto de silencio para expresar su “rotunda condena” al atentado y ha hecho un llamamiento a los vascos para que acudan a los actos de repulsa convocados. Las fuerzas del Estado están más unidas que nunca. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, expresó su condena al asesinato y aseguró que su “firmeza y determinación” para acabar con la banda terrorista son “inquebrantables” porque “esa es también la voluntad de la ciudadanía”, que quiere “vivir en paz y en libertad” y acabar con la “barbarie”. El presidente del PP, Mariano Rajoy, se ha mostrado convencido de que la derrota de ETA está “más cerca que nunca” y ha reiterado su “cercanía y colaboración” con el Gobierno Vasco y con el Ministerio del Interior, a quienes ha deseado acierto en su batalla contra ETA, “donde nos van a tener detrás a todos. El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, ha condenado el asesinato y ha afirmado que “la banda terrorista ETA está fuera de toda la realidad que vive la sociedad vasca y nunca debió existir”. El Rey ha hecho llegar desde Singapur a la familia de la víctima su “pesar, indignación y condena” por este crimen. La condena ha sido unánime.
