La CIG tiene actualmente un 48% de representación en el sector metalúrgico de la provincia. Su hegemonía se ha dejado notar en todas y cada una de las decisiones que se tomaron a lo largo del conflicto, a pesar de no ser siempre respaldadas por las otras dos centrales sindicales presentes en la mesa de negociación. CC.OO y UGT suponen el 51% con lo que, teóricamente, podrían firmar sin el respaldo de la central nacionalista el convenio colectivo, punto que hasta el momento parece improbable. Aún así, las diferencias entre las tres centrales han ido creciendo en la misma medidas que ha ido aumentando la intensidad del conflicto y, de hecho, nunca se produjo una quiebra de tal magnitud en los cinco meses de negociación como la vivida en las últimas horas. CC.OO sigue ejerciendo de “horquilla” entre UGT y CIG
