El Ejército norteamericano informó ayer de que uno de sus hombres fue secuestrado en el este del país junto con tres militares afganos. Según informó la CNN, que cita un alto oficial militar estadounidense, el soldado fue secuestrado por milicianos de bajo rango y “vendido” rápidamente a la red dirigida por el señor de la guerra Siraj Haqqani.
El clan de los Haqqanis, que opera a ambos lados de la frontera entre Afganistán y Pakistán y es un viejo conocido del Ejército estadounidense, está reuniendo consejos locales de líderes para intentar “legitimizar” lo que han hecho, según la citada fuente. Mientras, fuerzas estadounidenses, afganas y paquistaníes están revisando la zona y hablando con los jefes tribales, los ancianos y los líderes locales para pedirles que “hagan lo correcto y resuelvan este caso”, según el oficial. Además, les han pedido que no permitan que los Haqqani tomen posiciones en su zona y que busquen al soldado y le liberen. “Queremos asegurarnos de que no hay ningún lugar para esconderse”, explicó el oficial. El Ejército estadounidense espera que se publique un vídeo del militar en breve. El soldado, desaparecido desde el martes, abandonó aparentemente su puesto por su cuenta sin medios para defenderse. Inicialmente, los talibanes habían reivindicado la responsabilidad del secuestro, según el comandante Mulvi Sangeen.
Según éste, el soldado visitó un puesto militar en el distrito de Yousaf Jel, en la provincia de Paktika, y se emborrachó. Cuando regresaba a su coche fue emboscado y secuestrado, añadió. Desde el Ejército norteamericano se ha negado que el militar estuviera ebrio.
