Las urbanizaciones forestales corren peligro de incendio, según advirtió ayer el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales, que alertó a las autoridades acerca de la necesidad de prestar especial atención a estas zonas, ya que no tienen ningún tipo de medida de autoprotección.
Estas edificaciones situadas en el rural, que fueron una de las principales zonas de peligro en la oleada de incendios de 2006, no disponen en la mayoría de los casos de medidas para la protección en caso de incendio, según los datos que maneja este organismo.
Así, los expertos también avisaron del “extraordinariamente elevado” riesgo de incendios para este verano. Las altas temperaturas, la escasa humedad del aire y la gran cantidad de vegetación de la comunidad gallega son los principales factores que inciden en el aumento de la posibilidad de fuego.
Entre las recomendaciones que el Colegio de Ingenieros Técnicos Forestales hace a la instituciones, destacan medidas como delimitar el perímetro con una faja de cortafuegos de 25 metros y una franja auxiliar desbrozada y podada con una anchura de otros 25 metros.
Otras medidas serían habilitar dos zonas de acceso y evacuación, bocas de riego normalizadas y que cada edificio cuente alrededor con una faja de 10 metros de anchura sin vegetación inflamable. Sobre esto observan que hace tres años el fuego cercó varias viviendas por la proximidad de los matorrales a las mismas, causa por la que el anterior conselleiro de Medio Rural obligó a los dueños de los montes a mantener limpias sus propiedades forestales.
TODOS CONTRA EL FUEGO
Los expertos también señalan que es “imprescindible” que las cunetas de las carreteras que atraviesan los terrenos forestales se encuentren limpias de vegetación. Esta medida impediría la rápida propagación de los incendios organizados por lanzamientos de colillas y otros objetos y también facilitarían la extinción de las llamas, según indica el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales.
Por su parte, el conselleiro de Medio Rural, Samuel Juárez, instó a los ciudadanos a denunciar a los incendiarios y a ponerse en contacto con las autoridades en caso de que adviertan un fuego. El dirigente popular hizo este llamamiento en la presentación de la tercera edición de la campaña “O monte é a nosa vida, axúdanos a coidalo”, una iniciativa de la Asociación Galega Monte Industria, el Clúster da Madeira y la Federación Empresarial de Aserradores e Rematantes de Madeira (Fearmaga). El titular del departamento autonómico hizo este llamamiento de colaboración vecinal y explicó que todos aquellos ciudadanos que perciban el comienzo de un fuego, tienen a su disposición los números de teléfono de los bomberos, 085, y emergencias, 112.

