El Gobierno español ha encargado suficientes dosis de la futura vacuna contra la gripe A para cubrir a 18 millones de personas en otoño, informó ayer en México la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez. España, en donde se registraron 760 casos, firmó un preacuerdo con dos laboratorios farmacéuticos que entregarán las dosis “en el primer momento que se va a servir a otros países europeos”, dijo la ministra.
Las principales compañías farmacéuticas llevan a cabo los ensayos para tener la vacuna lista en otoño, cuando se prevé que el frío pueda originar el rebrote en el hemisferio norte de la gripe A, ahora instalada en la mitad sur del planeta, especialmente en América.
Como España, otros países occidentales también han reservado la futura producción de la vacuna, que está poniendo a prueba la capacidad de los laboratorios para desarrollar, probar y elaborar en masa los medicamentos en un tiempo récord.
Atendiendo a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el tamaño de los grupos más vulnerables a la gripe en España, el Gobierno ha decidido la cobertura “de un 30%de la población” más “una reserva de un 10% adicional”, dijo Jiménez. Eso significa que los hospitales podrán vacunar a 18 millones de personas.
El Gobierno no ha decidido quién la recibirá, pues los expertos aún debaten sobre la mejor estrategia para contener la pandemia. Las personas más afectadas por el virus H1N1 son los jóvenes, al contrario que en la gripe tradicional.
En peligro especial se encuentran las personas que cuentan con un sistema inmunológico débil y con dolencias respiratorias, aunque ciudadanos perfectamente saludables también han fallecido, explicó ayer en la conferencia la directora general de la OMS, Margaret Chan. Además, las mujeres embarazadas, susceptibles a la gripe tradicional, están aún más en peligro porque su estado “enmascara” algunos síntomas de la gripe y las afectadas “tienen una reacción inmunológica más débil”, explicó la ministra.
EFECTOS EN HURONES
En comparación con la gripe estacional, los virus de la gripe A (H1N1) de 2009 causan una enfermedad ligeramente más grave en modelos de hurones, según dos estudios de centros de Atlanta y Rotterdam.
Los trabajos, que se publican en Science Express, no son concluyentes aunque uno de los equipos científicos apunta a una menor eficacia en este sentido que la versión estacional. En cuanto a su gravedad, los investigadores señalan que la gripe A afecta en mayor profundidad a los pulmones de los animales. Estos descubrimientos podrían ayudar a explicar por qué la nueva pandemia incluye síntomas que no suelen asociarse a la gripe como el malestar gastrointestinal y los vómitos.

