La saturación de los hospitales y la dimensión que está alcanzando en Argentina la gripe A preocupa enormemente a los gallegos emigrados a este país. La emergencia sanitaria se ha declarado ya en 18 distritos y las vacaciones escolares se han adelantado un mes para tratar de poner coto a un virus que ha causado ya 44 muertos. Además, el Gobierno prestará asistencia médica a domicilio y recomienda no organizar reuniones en lugares cerrados ni acudir a espectáculos públicos.
Sin embargo, fuentes de la comunidad gallega en Argentina que se mantendrán los actos de celebración, aunque extremando las medidas preventivas. “La situación se agrava al coincidir también la gripe estacional”, añade esta fuente, que recomienda a los gallegos que residen en Argentina que utilicen el teléfono de información que el Gobierno ha puesto a disposición de los ciudadanos.
De momento, no se tiene noticia de ningún gallego infectado, pero el ex delegado de la Fundación Galicia Saúde en Buenos Aires, Evaristo Oroña, indica que hay “psicosis” entre los ciudadanos y que los hospitales se encuentran “saturados” ante la afluencia de personas que acuden a confirmar si sus síntomas se corresponden con los de la nueva gripe. Además, Oroña critica al Gobierno por dejar la pandemia en un segundo plano al encontrarse en proceso electoral.
Este médico gallego cree que las medidas del Gobierno tampoco están siendo efectivas. Adelantar las vacaciones escolares, explica, “no es la mejor manera de evitar el contagio, ya que en los centros educativos los jóvenes se encuentran controlados, mientras que fuera, están expuestos”.
El periodista Jorge Navós, otro gallego residente en Argentina, coincide con Oroña en que la situación es de “psicosis generalizada” que, ante el avance de la enfermedad, ha hecho que se agoten los productos preventivos de farmacias y comercios.
REDUCCIÓN DEL 30% DEL TURISMO
En el país suramericano con más muertos por la enfermedad –ayer había contabilizados 44– la población procura salir lo menos posible de sus hogares. Los operadores turísticos temen que su actividad se reduzca un 30% este invierno austral por la situación sanitaria, según fuentes del sector.
“Desde el domingo, esto es un desierto”, declaró una empleada de uno de los principales centros de compras de Buenos Aires, al que suelen acudir tanto vecinos de la ciudad como turistas locales y extranjeros.

