“El Celta se está reforzando muy bien y está consiguiendo hacerse con una plantilla solvente y de calidad. El fichaje de Sergio Ortega demuestra perfectamente este buen trabajo”. Quien dice esto es el nuevo entrenador de la Unión Deportiva Las Palmas, Sergio Kresic, que en su etapa como técnico del Numancia dirigió al nuevo central celeste.
La última incorporación del Celta es, para Kresic, un gran fichaje, sobre todo por su gran experiencia en la Segunda División, donde con el Numancia ya logró un ascenso (en la temporada 2007/2008). “Sergio Ortega es un jugador muy maduro. Sabe cómo funcionan las cosas en el mundo del fútbol y, en este sentido, es un seguro de vida sobre el terreno de juego”, señala el técnico croata.
En cuanto a sus características, Kresic define al nuevo jugador del Celta como “un central con técnica de centrocampista”. “Es un defensa atípico, porque, además de ser muy seguro atrás, maneja muy bien el balón y sabe salir con él jugado. También es capaz de enviar precisos balones a 40 metros o lanzar largas diagonales para sus compañeros. Sabe colocarse en el lugar necesario para destruir el juego de ataque del contrario y también tiene una buena visión de juego. De hecho, conmigo en el Numancia jugó también como mediocentro y siempre cumplió a la perfección”, comenta Sergio Kresic.
Un futbolista comprometido
Sin embargo, esta polivalencia, según el técnico de la Unión Deportiva Las Palmas, no acababa de convencerle al propio Sergio Ortega. “Ya sabemos como son los futbolistas y si se acostumbran desde niños a jugar en una posición, luego les cuesta cambiar el chip. A Sergio le pasaba algo así. Toda la vida fue central y es el puesto en el que más le gusta jugar y en el que se siente más cómodo. Pese a todo, cuando se le pidió que subiera al centro del campo, lo hizo sin protestar y realizó un gran trabajo”, añade el croata.
A la hora de defender, Sergio Ortega destaca más por su capacidad para leer el juego contrario y colocarse que por ir directamente al choque. De hecho, según Kresic, “físicamente no es muy fuerte, ni muy alto -mide 1’82 metros-, pero lo compensa con su buena colocación y con un buen salto”.
Estas mismas características son las que permiten a Ortega ser un peligro para las defensas rivales en las jugadas a balón parado. “No es un defensa goleador, pero sabe a donde va cada pelota bombeada y suele generar segundas jugadas para que sus compañeros puedan rematar”, comenta Kresic.

