La vigésimo tercera jornada no consecutiva de huelga en el metal pontevedrés tiene, como las 22 anteriores, dos lecturas. Las arengas de la CIG a los trabajadores para seguir aguantando y el consuelo de la patronal que los ánimos de los huelguistas se mustian cada jornada. El portavoz de la parte empresarial, Enrique Mallón, quiso destacar el “bajo seguimiento” de la huelga que, dijo, se situó “por debajo del 7%”.
“Hoy –por este viernes– apenas ha habido incidencia en el desarrollo del trabajo, se trabajó normalmente”, señaló. Además, en declaraciones a Xornal, aseguró que “hubo empresas en las que los propios trabajadores expulsaron a los piquetes”. Según la patronal, esto tuvo lugar en la comarca de Arousa y en el polígono de Vincios. “Y tuvieron que hacerlo a la fuerza, desgraciadamente”, añaden.
“Incluso”, continúa Mallón, “hay empresas en las que se ha votado” si continuar o no con las jornadas de huelga, y con unos resultados que evidenciaron el cansancio de los trabajadores de los 23 días de paros en la provincia. “En todas las votaciones se votó siempre que sí a la vuelta al trabajo”.
DIFICULTADES
Fuentes de la parte empresarial, asimismo, aseveraron a este diario que son ya 219 las empresas que no han abonado las nóminas del mes de junio “y que tampoco lo harán”. “Esto es una actitud kamikaze y suicida que no tendrá como respuesta otro movimiento por parte de las empresas”, insistieron. Respecto al futuro, las fuentes consultadas confirmaron que tendrá lugar un encuentro la próxima semana y que no plantearán otra oferta que no sea por “dos o tres años”.
