En promedio, en la última década, España es el segundo país por stock acumulado de inversión en Marruecos, tras Francia. A esto se une el hecho de que se de un efecto arrastre de grandes empresas españolas en el país y al creciente interés de las pequeñas y medianas empresas (pymes). También hay una presencia de numerosas empresas de todos los sectores y tamaños (aproximadamente 500 sociedades). El comercio bilateral entre España y Marruecos asciende a 6.024 millones de euros y, de promedio, las ventas a Marruecos han crecido un 40% más que las ventas totales. Un factor decisivo para la instalación de compañías españolas y de otros países en el país norteafricano es el dinamismo asociado a las reducciones arancelarias tras la firma del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea. La industria es el sector preferente de las inversiones, pero también tienen fuerza los proyectos en infraestructuras y los energéticos.
