Dentro de siete días hará 40 años que Neil Armstron dio aquel pequeño paso que supuso una revolución en la conquista del espacio. Desde entonces, muchos han puesto en duda incluso el hecho de que el hombre haya llegado a la Luna, lo que ha generado todo tipo de teorías conspiranoicas. El profesor de Física Eugenio Fernández Aguilar ha desmontado los bulos y leyendas más difundidos sobre los viajes al satélite en su libro La conspiración lunar ¡Vaya timo! (Laetoli).
“La llegada del ser humano a la Luna fue un hito histórico que debe ser celebrado con orgullo y no relegado al oscuro baúl de los misterios”, dijo Fernández, quien dedica su libro “tanto a las propias teorías de la conspiración como a las fuentes originales y sus mentores”.
La conspiración lunar ¡Vaya timo! es, según su autor, “un libro divulgativo que pretende despertar el pensamiento crítico y racional en el lector, una obra dirigida a todos los públicos, ideal para adolescentes y personas que tienen dudas al respecto”.
En el primer capítulo se hace “una breve descripción histórica de cómo las misiones Apollo llevaron a los primeros hombres a suelo selenita” para, en el segundo capítulo, presentar “los principales nombres que pueden encontrarse en el panorama del fraude, los que defienden la idea de la conspiración”: Bill Kaysing, David Percy y Bart Sibrel. Pero también reparte estopa entre los españoles. Santiago Camacho, Íker Jiménez y J.J. Benítez figuran entre los conspiranoicos patrios más famosos.
Fernández repasa también los razonamientos en los que encuentran justificación los amantes de la conspiración. El físico elige 50 en total, algunas relacionadas con argumentaciones ya conocidas como que “la bandera ondea, no hay estrellas en el cielo, sombras imposibles...” y demás.
El autor analiza cada una de estas hipótesis “bajo la lupa de la ciencia y de la razón, para demostrar que carecen de sentido, que adolecen de algún tipo de error en su presentación.”
Ninguna de estas justificaciones “llega a la categoría de prueba, pues son falaces por una u otra razón” y cada refutación “se complementa con citas, imágenes y referencias a las fotos y vídeos oficiales de la NASA, para que cualquier lector pueda verlo en su propia casa si lo desea”.
ARGUMENTOS DE PESO
Tras echar por tierra estas hipótesis, Fernández ofrece pruebas de la veracidad de las misiones Apollo. Entre otras, los espejos dejados en la Luna para medir con precisión mediante un láser la variable de la distancia desde la Tierra, los casi 400 kilos de rocas que trajeron desde el satélite y la postura de los soviéticos, que nunca denunciaron falsedad en los viajes, cuando eran los primeros interesados en que así fuera.Fernández también aporta testimonios de personalidades como Manuel Toharia, Félix Ares o Miguel de la Quadra Salcedo, que cuentan cómo vivieron los primeros pasos de Armstrong en la Luna.
El libro es el número diez de la colección ¡Vaya timo!, de la editorial Laetoli, con la que su director, Javier Armentia, astrofísico y director del Planetario de Pamplona, trata de ofrecer a los lectores “argumentos contundentes para pensar críticamente”. “La herramienta más útil para librarnos de los timos”, dice.

