Un grupo de 15 ex prisioneros políticos fue el que descubrió la autenticidad de los archivos usados por el canal de televisión público alemán ZDF cuando participaban en el reparto de la cinta, llamada 'Staats-Sicherheit' ('Seguridad de Estado'). De hecho, uno de los documentos era la ficha original de uno de estos actores, Mario Roellig. "Me quedé asombrado cuando vi" los documentos, relató.
"Es increíble que ocurra algo como esto (...) Esto debe ser aclarado enseguida", dijo la miembro de la Unión Cristiano Demócrata, Vera Lengsfeld, quien además fue activista en defensa de los derechos civiles en la Alemania Oriental.
En este sentido, la agencia Birthler, que asumió la custodia de estos archivos tras la unificación de Alemania, anunció que ya ha iniciado una investigación sobre cómo estos papeles fueron obtenidos sin autorización. Además, esta agencia ordenó de forma inmediata a los estudios Babelsberg, en los que se rodaba la película, que restrinjan el acceso a sus instalaciones con el fin de salvaguardar los documentos.
El portavoz de la Birthler, Steffen Mayer, señaló que la empresa encargada del atrezo entregó este material al estudio, el cual supuso que se trataba de documentación falsa.
Sin embargo, Lengsfeld mostró su desconfianza al respecto y matizó que, en su opinión, algunos ex empleados de la Stasi trabajan en la actualidad para la agencia Birthler. La película narra las experiencias de 15 prisioneros políticos, entre los que figura Lengsfeld. Esta política conservadora descubrió después del fin del comunismo que su marido había sido informador de la Stasi y decidió divorciarse.
