Al menos 18 personas murieron y alrededor de 40 resultaron heridas –25 de ellas de gravedad–, al incendiarse ayer un avión de la aerolínea iraní Aria Air cuando trataba de aterrizar en la ciudad de Mashad (al noroeste de Irán). Según la cadena de televisión Press TV, a bordo viajaban 160 personas.
El aparato, un Ilyushin-64 de fabricación rusa que cubría la ruta Teherán-Mashad, comenzó a arder por causas que aún se desconocen. El piloto se vio obligado a realizar un aterrizaje de emergencia, pero el aparato se salió de la pista y fue a estrellarse contra un muro. Entre las víctimas mortales se encuentra el director de la propia aerolínea, que viajaba en el aparato siniestrado.
Se trata del segundo accidente aéreo en Irán en menos de dos semanas. Hace apenas diez días otra aeronave de pasajeros, un Tupolev TU-154 de la empresa rusa Caspian Arlines, se estrelló quince minutos después de despegar del aeropuerto de la capital iraní. En el siniestro murieron las 168 personas que iban a bordo, quince de ellas tripulantes.
Ante las críticas suscitadas por la compra de aviones rusos de segunda mano, las autoridades iraníes se apresuraron a descartar que las causas de este accidente –aún no se han hallado las cajas negras– no se deben a que el avión estuviera obsoleto.
CINCO ACCIDENTES
Con este último son cinco los siniestros aéreos que se han producido desde el pasado 20 de mayo, cuando un avión militar indonesio se estrelló en la isla de Java causando la muerte a 97 personas. El 1 de junio, el vuelo 447 de Air France entre Río de Janeiro y París, cayó al Atlántico provocando la muerte de 228 personas. El 30 de junio, un Airbus de la compañía Yemenia se precipitó al Océano Índico. Bahia Bakari, la única superviviente de este accidente, abandonó anoche el hospital Armand-Troussseau de París, tras sufrir contusiones múltiples y quemaduras de diversa consideración. La chiquilla, de doce años, se mostró “encantada”, aunque su padre declaró no saber “qué pasaría si se le hacen demasiadas preguntas”. Bahia viajaba junto a su madre en el avión y sigue conmocionada.

