Con 1,3 millones de euros se cerrará finalmente la plaza de España de Ferrol, en obras desde que la retirada de la estatua ecuestre de Franco en 2002 para la construcción de un aparcamiento subterráneo y que derivó en una serie de proyectos inacabados en los que se hundieron dos gobiernos locales diferentes.
El alcalde, el socialista Vicente Irisarri, pretende ahora aprobar la “asignatura pendiente que volvió locos y suspendió al menos a dos magníficas corporaciones”. Tras más de dos años de trámites administrativos, ayer se aprobó la adjudicación provisional de las obras a Comsa. Los trabajos comenzarán en septiembre y finalizarán en cuatro meses.
La reforma, que se realiza en base a un diseño de la empresa Arat Arquitectos, plantea una plaza con dos pequeños edificios, para cafetería y para servicios públicos. Predominará el granito, la madera, el vidrio y el acero inoxidable.
Además, la empresa ha rebajado el coste de adjudicación en 400.000 euros, con lo que el Ayuntamiento dispondrá de una cantidad extra que se destinará a mejorar la conexión de la plaza con los barrios del Ensanche y la Magdalena.
