>> El jumento con nombre de escudería italiana volvió a triunfar por segundo año consecutivo en la carrera de Escairón
No hay nada que hacer: la hegemonía de Ferrari es incuestionable. En la Fórmula 1 y en la Fórmula Burro. Así se demostró ayer, en la carrera de asnos que se organiza cada año –y van ya 58– en Escairón (O Saviñao), en donde se impuso el animal que lleva el nombre de la escudería italiana.
Este año, según la organización, se batió un récord de participantes, con 40 jumentos en la parrilla de salida del Campo da Lama, lo que supone cinco monturas más que el pasado año. La organización también se mostró muy satisfecha de la asistencia de público, puesto que, cada año, afirmaron, “la carrera va a más”.
‘POLE POSITION’
Ferrari ya se hizo con un buen lugar en la pole position, tras las pruebas clasificatorias, que consisten en una vuelta al recinto. Los dos mejores animales de cada una de las cinco mangas pasan a la final, en la que tienen que dar dos vueltas al circuito.
En la final, el burro que montaría Lewis Hamilton logró arrasar ante sus compañeros. No respetó ni siquiera a Narcisa que, a pesar de ser una novata y estar preñada, logró entrar en segunda posición.
SEGUNDA VICTORIA CONSECUTIVA
Ferrari es un gran campeón. La de ayer no es la primera victoria en este escenario, puesto que el año pasado ya logró subirse a lo alto del podio. El premio bien lo merece: maíz, vino y azúcar, un cóctel explosivo al que solo tienen acceso los ganadores.
El entrenador de este burro campeón es Francisco Porto, de Melide, que también se lleva su recompensa por la victoria: 150 euros más los 30 que reciben todos los participantes simplemente por el hecho de competir. El segundo ganó 100 euros y, el tercero, 50.
El campeón no es un burro profesional, sino que corre como amateur, lo que le hace aún más grande. Su dueño lo utiliza el resto del año para sachar y trabajar en el campo. En realidad, hace dos años se llamaba Fernando Alonso pero, visto cómo evolucionaba el piloto asturiano, su dueño decidió cambiarle el nombre. Ha sido cambiarle de escudería y arrasar en el circuito.

