Tras varias semanas de temporal dialéctico de ecologistas y otros sectores contra las obras que acomete Iberdrola en el embalse de Santo Estevo (Nogueira de Ramuín) en el Sil, la empresa esgrimió ayer una defensa ante todas estas críticas. La eléctrica justificó sus obras para la construcción de una nueva central hidroeléctrica en caverna, que aproveche más el caudal del río, alegando que éstas generaran mucho empleo en Galicia.
“Tenemos a 200 personas trabajando en Santo Estevo y con el tiempo se van a incrementar hasta las 340”, señalaron fuentes de la eléctrica vasca. Según las mismas, hasta 2012 –año en el que está previsto que se acabe la construcción– se alcanzará esa cifra de trabajadores en la zona del embalse. Asimismo, insisten en que trabajan obedeciendo la declaración de impacto ambiental. “Estamos actuando conforme a la ley; no se trata de ningún chanchullo raro”, reiteran.
Fuentes de la empresa, reconocieron a Xornal de Galicia que “el secado se hizo porque lo pedía la declaración que nos dieron en mayo de 2008”. Sin embargo, se apresuran en corregir que “no fue un secado, se bajó el nivel del río un 30% pero se mantuvo en el caudal ecológico” que les exigió la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil. Esta entidad, a su vez, ha insistido en todo momento en que ese caudal se estaba respetando pese a las imágenes que mostraban los márgenes del Sil parcialmente secos en algunas zonas.
En una primera fase del proyecto, Iberdrola acometió un canal de comunicación entre la central nueva y la vieja que ya se terminó en julio. Sin embargo, ahora se trabaja en un desagüe subterráneo para lo que se está “cavando en la montaña pero eso quedará tapado”. Por ello, advierten de que tienen que vaciar parcialmente el agua estancada.
Esta bajada del caudal no ha afectado a la fauna fluvial. Al menos es lo que aseguran desde la eléctrica. “Los peces se van desplazando por el caudal hasta donde hay agua, los que quedan son cambiados a otras pozas por los técnicos”, explican. Según la compañía, tampoco se está interfiriendo en las líneas de catamarán que circulan por los cañones del Sil, en estos meses si cabe más cargadas de turistas.
A LA ESPERA DE SAN PEDRO
Otro de los proyectos futuros de Iberdrola en el cauce del río será una nueva central en la presa de San Pedro. El proyecto se encuentra en estudio de la declaración de impacto ambiental, después de recibir alegaciones de los colectivos ecologistas Adega y Fundación Germán Estévez para a Proteción da Natureza. Si todo va bien para la empresa, las obras comenzarán en 2010 y también se extenderán hasta el año 2012. En concreto, en esta actuación se espera crear “140 puestos de trabajo directos” con los que se llegaría al total de 480 de los que habla Iberdrola, poniéndose como plazo hasta 2012.
FIN DEL “SECUESTRO”
Desde Iberdola asumen como algo normal la preocupación de los grupos ecologistas. Precisamente ayer, la Fundación Germán Estévez se mostró satisfecha por la recuperación, paulatina, del caudal en el Sil y el Lor. Los ecologistas agradecieron que se haya “liberado el río Sil después de 19 días de secuestro”.
“La declaración de impacto ambiental no decía nada del secado del río”, lamenta, sin embargo, el presidente de la Fundación, Germán Janeiro. Además, a juicio de Janeiro, las labores de construcción subterránea “utilizando dinamita” están provocando “un impacto negativo en el hábitat porque las aves están en período de anidación”. También pide que se “ralenticen” las obras por haber más turistas en la zona durante los meses de verano.

