Un grupo de investigadores pertenecientes a la Universidad de Santiago acaban de descubrir que “la mayor parte” de los suelos de la comunidad no supera el límite legal de metales pesados en su composición, por lo que podrían aprovecharse los lodos orgánicos de las depuradoras para abonar. Los artífices del estudio proponen esta práctica como método de “reciclaje natural” puesto que “la agrícola es la mejor salida”. La profesora Rosa Mosquera, que participó en la investigación, explica que Galicia “concentra el 50% de los núcleos de población de todo el Estado” por lo que se puede encontrar “lodo en todas partes”. Sin embargo, Mosquera puntualiza que las EDAR deberían trabajar para reducir los niveles de metales pesados en los residuos.
