>> Nueve músicos compitieron por ser el mejor gaiteiro de galicia
>> El conselleiro de educación, jesús vázquez, asistió a la fiesta
La Muiñeira de Chantada, el himno gallego, una exhibición de bandas o un concurso al mejor músico son los principales ingredientes de una jornada en la que reinó una sola protagonista: la gaita. Soutelo de Montes, en Pontevedrafue ayer en el punto de encuentro de los amantes del folclore.
La fiesta, que celebraba su trigésimo aniversario, comenzó poco después de las diez de la mañana. A partir de entonces, sin descanso: más de 14 horas de música folk ininterrumpida. Durante estos primeros compases, los asistentes pudieron ver en acción a las pandereteiras y bailarinas que, aunque en esos momentos eran más numerosos que los gaiteiros, no consiguieron eclipsar la figura de los reyes de la fiesta.
Durante esta primera sesión musical, no faltó la interpretación de la Muiñeira de Chantada o del himno gallego. Con gaitas de todo tipo, formas y colores, incluida alguna con diseños tan originales como un reno. Todo ello, acompañado de un pequeño mercadillo de productos artesanales.
El pregonero de este año fue el médico Avelino Senra, quien rindió homenaje en su discurso al padre de la fiesta, el gaiteiro de Soutelo Avelino Cachafeiro. Entre otras personalidades, le acompañaban el alcalde de Forcarei, David Raposeiras, y el conselleiro de Educación, Jesús Vázquez.
EL MEJOR GAITERO
Tras la comida, llegó uno de los momentos más esperados del día: la lucha de nueve gaiteiros por conseguir el primer premio del concurso Avelino Cachafeiro y coronarse como el mejor gaiteiro gallego. Así, uno a uno, los participantes salieron a escena, ataviados con traje regional y acompañados de un redoblante.
Entre unas y otras melodías, se celebró la entrega de premios, en el que se repartieron más de 11.000 euros. Los demás concursantes no se fueron de vacío ya que recibieron 50 euros. No es mucho, pero sirve para cubrir gastos de desplazamiento. Y, si no había suficiente, la noche trajo más folk de la mano de músicos como Xarín ou Mutenrohi, que cerraron con más música la fiesta de las gaitas.
