>> Ayer arrancó la X Concentración de Agentes Motoristas en A Coruña
>> Esta medianoche será el desfile de antorchas
Cerca de doscientos policías moteros se concentraron ayer en la ciudad de A Coruña. Pero tranquilidad y que nadie se alarme, que este despliegue del cuerpo no se debe a ninguna visita de los señores importantes ni a nigún tipo de aviso preocupante.
Se trata, simplemente, de la X Concentración de Policías Motoristas, organizada por la delegación en Galicia de la Asociación Internacional de Policía (IPA), que desmiente que los agentes siempre estén de servicio. También tienen tiempo para divertirse. En este caso, compartiendo su afición por las motos.
Policía Nacional, Local, Guardia Civil e incluso miembros de las fuerzas de seguridad italiana y portuguesa realizarán hasta mañana distintas actividades que bien podrían llenar el programa de fiestas de todo un mes en cualquier pueblo.
Los maderos moteros, como les definió alguien al pasar, recorrieron ayer A Coruña de extremo a extremo: desde la Torre de Hércules hasta el Monte de San Pedro y vuelta. Entre hoy y mañana visitarán Malpica, disfrutarán de una sesión vermú con orquesta, sortearán regalos, harán una queimada, fiestas moteras y más sorteos. Todo sin apenas bajarse de sus vehículos.
Los aficionados de las motos podrán ver a medianoche en los Jardines de Méndez Núñez el tradicional desfile de antorchas; los más entendidos sabrán que se trata de un homenaje a los fallecidos.
SERVICIO Y AMISTAD
“Servo per amikeco” es el lema de esta asociación internacional que, para preservar precisamente ese espíritu, eligió la lengua más universal: el esperanto. “Servicio por amistad", significa. Parece que el inglés se le quedaba corto a una agrupación que no entiende de fronteras.
La amistad llega hasta el punto de considerar la IPA “como una ONG”, dicen desde la organización, porque, además de ocuparse del asociacionismo entre policías, desarrollan varios proyectos de cooperación.
Nadie debería temer al ver semejante concentración masiva de policía. De todas formas, que nadie se confíe tampoco; aunque haya 200 policías en la ciudad, no hay superprotección: no están de servicio.
