En abril de 2005 se aprovó en Canadá Sativex, un fármaco compuesto por THC (el principio psicoactivo de la marihuana) y dos canabidioles, un tipo de canabinoide que regula la euforia que provoca la planta. El compuesto permite controlar la cantidad de psicotrópico que recibe el paciente. Así, una dosis (tres pulverizaciones), equivale a una calada a un porro, porque las concentraciones de TCH son diez veces menores.
