El caso más sonado es el de Gwyneth Paltrow, que estuvo el pasado viernes en el front row –o dicho con menos glamour, primera fila– del desfile de Adolfo Domínguez en su regreso a Cibeles. Vestida por el propio diseñador, llevaba un vestido con escote cruzado en tono azul tinta, flanqueada por la hija del diseñador Adriana, y su sobrina, Gala González, que tiene un relevante papel en la parte creativa. Justo al lado estaba Genoveva Casanova, ex de Cayetano Martínez de Irujo, y posible novia –aún lo están decidiendo– de su compatriota Luis Miguel. En el desfile de Adolfo Domínguez también estuvieron Carmen Lomana, Mar Regueras, Boris Izaguirre, Fele Martínez y Máxim Huerta. La modelo gallega Laura Ponte estaba más interesada en los trajes de baño de TCN.
En su regreso a Madrid Fashion Week, Roberto Verino estuvo arropado, entre otros, por los futboleros Míchel y Miguel Torres, la gallega Marta Sánchez, Chenoa y la presentadora Patricia Conde. Las tres de negro total como si acabaran de llegar de un entierro, uno de los it de este invierno, como dirían los entendidos de la moda.
Entre el público de José Castro, otro de los gallegos que pasó por Cibeles, no había muchas caras conocidas, aunque sí de las de excepción, sus colegas Rosa Tous y Amaya Arzuaga.