El presidente de la Xunta tercia de nuevo en la vertiente estatal del caso ‘Gürtel’ para enviarle un mensaje a sus compañeros de partido en otras autonomías y, paralelamente, cerrar filas con el líder del PP.
En el marco de una entrevista en la Cadena Cope, Alberto Núñez Feijóo volvió sobre sus advertencias – “que cada palo aguante su vela”, había advertido a preguntas de este diario– para recordar que “cada comunidad debe ser responsable de depurar, si existieran, las responsabilidades” de sus miembros en la trama.
Veinticuatro horas antes de que Camps decida sobre el futuro político de su número dos, Ricardo Costa –quien, probablemente, será cesado “temporalmente”, si bien se dice que en ese caso sacará un comunicado culpando a Camps–, Feijóo subraya que son los líderes autonómicos los que deben “dar la cara” y solo en el “supuesto” de que no lo hagan, deberían “ser llamados al orden” por Mariano Rajoy.
Del mismo modo, el jefe del Ejecutivo gallego sitúa una línea divisoria entre la trama corrupta y el propio Rajoy: “A lo mejor –dice–hay algún problema en alguna parte del PP, pero su presidente es una persona honorable”.
Al tiempo que traza la hoja de ruta que, a su juicio, debe seguir el PP en el conjunto del Estado para “expulsar” a quien “hizo negocios a cuenta del PP”, Núñez Feijóo trata, de nuevo, de marcar distancias con las ramificaciones gallegas de la trama ‘Gürtel’.
Según el relato del titular de la Xunta, pese al “efecto dominó” que, a su juicio, provocan la información “de los grandes canales radicadas en Madrid”, en Galicia “del caso ‘Gürtel’ se habla poco”, y es “exclusivamente” el PSOE, dice, quien lo incorpora a la agenda política, aunque “esto a la gente no le preocupe”.
‘MILI’ EN VALENCIA
Poco después de las reflexiones de Feijóo, los tradicionales ‘corrillos’ de periodistas y políticos en el marco de las celebraciones del 12 de octubre en Madrid volvieron a ser fuente de titulares camuflados entre dobles sentidos y chanzas de los líderes políticos, en este caso, con la trama ‘Gürtel’ como protagonista.
Con la alargada sombra del sumario del caso planeando sobre el ecosistema político del Estado , Rajoy, adaptó su discurso al contexto del desfile militar de la mañana de ayer para romper su silencio de los últimos días en torno a la presunta financiación ilegal.
Entre sonrisas, Rajoy dejó caer entre los presentes lo que, más que un relato de juventud, puede ser un aviso a navegantes. Despues de rechazar entrar en valoraciones políticas dado el carácter de los actos de ayer, recordó su destino en el servicio militar que, casualmente, desarrolló en Valencia.
En un tono informal, el líder conservador relató a algunos de los presentes en la recepción ofrecida por la Familia Real en el Palacio de Oriente que, durante su estancia en las Fuerzas Armadas, su condición de registrador de la propiedad no fue impedimento para realizar una de las labores menos agradecidas de la ‘mili’, “la limpieza” del cuartel.
Equivocase o sr. Feijóo se cree que aos galegos non nos preocupa o caso Gürtel. Claro que nos preocupa.Como nos preocupa a táctica que segue o PP:botar balóns fóra, culpar ao goberno e non recoñecer os feitos. E non nos gusta que nos mintan os políticos. Moitos cidadáns vemos con noxo como o sr. Feijóo intenta quitar importancia a algo tan grave como esta trama de corrupción:” A lo mejor hai algún problema en alguna parte del PP”. Non se trata de que cada comunidade depure as responsabilidades dos seus membros .Nin serve a escusa de dicir que iso ocorreu fai moitos anos e “eu non era do PP”. É unha trama nun partido implantado a nivel nacional, unha trama que se estende no tempo e na que as cifras son cuantiosas. As medidas deben ser tomadas polo dirixentes a nivel nacional e polo sr. Rajoy que é o máximo responsable desta organización política. Deixar a solución nas mans doutras persoas pódese entender como falta de autoridade . Se non é capaz de tomar as medidas necesarias para limpar o seu partido, nin asume as súas responsabilidades como presidente do PP, se non é quen de impoñer a súa autoridade ,se non di a verdade á cidadanía non debe presentarse como candidato para presidente do goberno español.
