Unos 40.000 jóvenes de 14 a 18 años fuman uno o dos porros al día, lo que la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas considera un “consumo problemático” de cannabis. Una extrapolación al territorio gallego cifra en cerca de 2.500 el número de menores fumadores habituales de porros.
El segundo infome sobre cannabis, presentado ayer en Madrid, advierte de que un consumo tan habitual de esta sustancia puede provocar “deficiencias en la memoria, la atención, la capacidad psicomotora y otros trastornos mentales”. La delegada del Plan, Carmen Moya, tradujo estas consecuencias a efectos prácticos: “Estamos hablando de aquel consumo que ya está manifestándose con irritabilidad, fracaso escolar y necesidad de consumir para poder desarrollarse habitualmente”.
LA DROGA DE LOS NOVATOS
El cannabis sigue siendo la droga ilegal más demandada en todo el mundo. España es, además, el país donde más cantidad se ha incautado, el 50% del total mundial. Según los datos del informe presentado ayer, el 35% de los jóvenes de 14 a 18 años fumó porros en algún momento de su vida, el 30% lo hizo en el último año y el 20% –unos 400.000–, en el último mes. Estas cifras suponen un descenso entre el 7 y el 5% respecto a 2004. En forma de porro, es la primera sustancia ilegal que prueban los jóvenes, a los 14,7 años de media. Hace diez años, empezaban cumplidos los quince.
LA MAYORÍA FUMA EL'FINDE'
El director de la asociación contra la droga Alborada de Vigo, Jesús Cancelo, explica que la mayoría de los jóvenes consumen cannabis “de forma lúdica, en grupo, los fines de semana”. Mientras que esa minoría, el 2,2%, “fuma uno o dos porros diarios”. Es en este grupo en donde los efectos negativos de la droga se manifestarán de forma más grave.
“No solo afecta negativamente a la memoria, sino que provoca el conocido como síndrome amotivacional –explica Cancelo–, produce apatía y una desmotivación que es lo que lleva al fracaso escolar”. Aunque puntualiza que en estos jóvenes “suele haber otra serie de conductas problemáticas sociales, familiares, etc”.
LA TEORÍA DE LA ESCALADA
Lo realmente preocupante es la “teoría de la escalada” que dice que “todo el que consume drogas ilegales comenzó por los porros, aunque no todos los fumadores de porros terminan siendo cocainómanos o heroinómanos”, explica Cancelo. La teoría se fundamenta en los datos presentados ayer por el Gobierno: el 98% de los escolares que fumaron porros en el último año también bebieron alcohol, casi el 80% fumó tabaco al mismo tiempo y un 11% ya consumió cocaína.
Cancelo explica que el cannabis se consume como droga principal en el 10% de los casos, mientras que, como droga secundaria, aparece “en muchos casos”. En Alborada, el 80% de los casos que atienden son consumidores de heroína y cocaína. En el caso del cannabis, “la mayoría son jóvenes que vienen con su familia”, explica Cancelo. “En algunos casos, vienen porque se lo sugiere un orientador escolar, pero la mayoría –unos cincuenta el año pasado– llegan por el programa Alternativa, porque los han detectado consumiendo en la calle y, para evitar pagar la multa, asisten a unas clases que imparten un psicólogo y un abogado”.
Desde el Plan Nacional sobre Drogas advierten de que entre el 7 y el 10% de las personas que prueban el cannabis tienen riesgo de desarrollar un trastorno de dependencia.

