“Las coincidencias a veces pueden considerarse evidencias, aunque es muy difícil demostrar las trampas”, comentaba ayer con voz resignada un sindicalista ante las notas recién sacadas del horno del primer examen de las oposiciones al cuerpo auxiliar de la Xunta (C2 ahora, antes grupo D). Si la semana pasada, cuando se conocieron los resultados de la primera prueba de las oposiciones al cuerpo administrativo del subgrupo C1, saltaron las alarmas por la coincidencia de apellidos entre los cinco exámenes con más puntuación (Esteban de la Iglesia Meimije, María Meimije de la Iglesia y Alicia Meimije de la Iglesia), ayer la coincidencia volvió a orillar con la evidencia.
La comisión de investigación que preside Jaime Bouzada, secretario xeral de Avaliación e Reforma Administrativa, tiene nuevos indicios sobre los que trabajar. Esteban de la Iglesia Meimije (28.17 puntos), María Meimije de la Iglesia (27, 43) y Alicia Meimije de la Iglesia (27,07 puntos) aparecen de nuevo entre los ejercicios con mejor puntuación, aunque no en puestos tan altos como en el ejercicio al cuerpo administrativo del subgrupo C1. Esteban de la Iglesia en esta ocasión obtuvo la sexta mejor nota, María la duodécima y Alicia la decimosexta.
Según fuentes de la administración consultadas por Xornal de Galicia, hay más coincidencias que sorprenden, además de que los Meimije de la Iglesia consigan las mejores notas con tribunales distintos, lo que “lleva a sospechar que la filtración de los exámenes es de una empresa externa”. “Resulta curioso que Óscar Herrero Valcárcel, que obtuvo la cuarta mejor nota en la prueba C1, con los mismos puntos que Alicia Meimije de la Iglesia, en el primer examen de C2 consiga los mismos puntos que Esteban de la Iglesia Meimije (28.17), máxime cuando la dirección de Óscar Herrero y la de Alicia Meimije es la misma”.
“Las coincidencias están siendo estudiadas por la comisión de investigación creada para tal efecto”, afirman fuentes de la dirección xeral de Función Pública, que es el organismo competente para velar por las transparencia de las oposiciones a la Xunta de Galicia.
La comisión, “creada el jueves de la semana pasada está muy avanzada y pronto obtendremos resultados”, afirman fuentes de Función Pública, que dirige José María Barreiro. “Estamos trabajando para garantizar la seguridad y la transparencia de las pruebas de acceso. Hay una comisión de investigación y no podemos desvelar por dónde van las pesquisas, pero Función Pública actuará con contundencia en caso de que se demuestre que ha habido fraude”.
Función Pública también estudia modificar el modelo que cambió María del Mar Rodríguez Fernández, ex directora xeral de Función Pública cuando José Luis Méndez Romeu era conselleiro de Presidencia, para que el proceso esté mejor custodiado y la responsabilidad no recaiga exclusivamente en manos del presidente del tribunal opositor y en el secretario. Sindicatos como CC OO, CSIF y CIG también estiman necesario el regreso a los tribunales para poder ejercer una labor fiscalizadora de las pruebas y acabar así con el desamparo que siente el opositor cuando detecta alguna irregularidad y quiere elevar una protesta.
Para las fuerzas sindicales “que tres personas de la misma familia copen los primeros puestos en las pruebas celebradas el 19 y 20 de septiembre en Silleda es algo más que llamativo; quiere decir que ha existido una filtración, aunque es algo que es muy difícil demostrar a no ser que se sorprenda al infractor”. Las pesquisas que está acometiendo Función Pública apuntan a la custodia de los exámenes. Según la dirección xeral, “la normativa vigente desde hace dos años dice que las cajas o sobres con los ejercicios serán recogidos y custodiados por el presidente del tribunal. El presidente, junto con el secretario, podrá depositarlos en la caja puesta a su disposición en la cámara de seguridad habilitada para tal efecto por la dirección xeral de Función Pública. En el supuesto de que no se utilice, el presidente deberá acreditar la seguridad de las instalaciones para dicha custodia”.
Función Pública no quiere, “para que la investigación siga su curso”, desvelar en dónde fueron guardadas las pruebas del C1 ni a qué empresa se encargó las fotocopias. Que la familia Meimije aparezca con las mejores notas la prueba C2, con otro tribunal examinador, hace que fuentes sindicales “sospechen de que la filtración se pudo producir en la empresa encargada de hacer las fotocopias”. Tanto para Emilio Doforno, responsable de la administración autonómica de CC OO, como José Francisco Sánchez-Brunete, responsable del sindicato CSIF, “la Xunta debería hacer las fotocopias y custodiar los exámenes porque tiene capacidad para hacerlo y ahuyenta malos pensamientos”.

