El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, se mostró ayer partidario de que se investiguen a fondo las posibles vinculaciones del PP de la provincia de Ourense con la trama Gürtel. Eso sí, expresó su deseo de que también se llegue hasta el final de los casos de corrupción que salpican a los socialistas gallegos.
Tal y como adelantó Xornal de Galicia el miércoles, el PP de Ourense y el de Pontevedra figuraban en la lista de enlaces de la red. En una base de datos encontrada por la Policía en un registro domiciliario, constan ambas direcciones provinciales con el nombre de Emilio Pascual como persona de contacto.
“Yo creía que esta semana había más noticias, en cualquier caso, como es natural, esta noticia parece que es recurrente, y recurrente es mi postura, conocida desde el primer minuto. Que se investigue, todo y al máximo nivel, esa es mi postura sobre todos los asuntos que estén sometidos a decisión judicial. Digo con todos”, aseguró ayer el titular del Ejecutivo autonómico a preguntas de este periódico. Con la última frase, Alberto Núñez Feijóo hacía una clara alusión a los últimos acontecimientos en Castro de Rei, que implican al PSdeG.
EMILIO PASCUAL
Por su parte, fuentes próximas a José Luis Baltar, presidente del PP de Ourense y de la Diputación provincial, manifestaron ayer que Emilio Pascual “solo cumplía órdenes del partido”, dejando entrever que la responsabilidad de la posible relación con los líderes de Gürtel era de altos cargos de la formación en Galicia y Madrid.
Las empresas de la trama funcionaron de forma activa en Galicia entre los años 1996 y 1999, coincidiendo con el periodo en el que Pablo Crespo fue secretario de Organización del PPdeG. Sin embargo, siguieron organizando actos con posterioridad, en su mayor parte encargados desde Génova. Varios sondeos de opinión, congresos provinciales en Ourense y mítines a los que asistía José María Aznar llevaron el sello de Gürtel, según han confirmado a este periódico personas próximas a la organización de estos eventos.
Después del año 1999, la persona de Génova que contactaba con el PP de varias provincias españolas para contar con los servicios de empresas como Special Events era Luis Bárcenas, tesorero y senador del partido.
En otro de los pisos registrados por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), los agentes encontraron varias cartas del año 2003 en las que Francisco Correa demandaba a Manuel Fraga y a Javier Arenas varias deudas por actos organizados por la trama en la comunidad gallega.
POSTURA SOCIALISTA
El PSdeG considera que las últimas novedades sobre el caso ponen encima de la mesa “demasiadas vinculaciones” de la red con el Partido Popular de Galicia, aunque sostiene que las explicaciones de la formación son insuficientes.
Tanto el secretario xeral del PSdeG, Manuel Pachi Vázquez, como la diputada socialista Laura Seara han exigido en las últimas horas que se aporte claridad a las ramificaciones de la trama en la provincia de Ourense. En opinión de Seara, Uno de los dirigentes del Partido Popular que deben dan explicaciones es Antonio Rodríguez Miranda, portavoz del PPdeG y persona de confianza de José Luis Baltar y Emilio Pascual.
Lo más evidente con la parte del sumario que se ha hecho pública hasta el momento es un posible caso de financiación irregular del PPdeG en la década de los noventa. Pablo Crespo, número dos del cerebro de la trama Gürtel, advirtió el pasado mes de febrero a su abogado en la prisión de Soto del Real (Madrid) de la existencia de una documentación que podría revelar este asunto. “El lío que se puede montar es morrocotudo”, dijo.
Crespo afirmó que no cree que dichos papeles provoquen un “problema jurídico” y pregunta al abogado cuál sería el plazo de prescripción “de este tipo de cosas”. “Depende de lo que estemos hablando, si es un problema de financiación irregular que puede conducir a un delito electoral”, asegura su letrado.
