El Gobierno de Afganistán formará una unidad de alto nivel contra la corrupción para investigar los casos de corrupción entre los responsables afganos, según anunció este lunes el ministro del Interior, Hanif Atmar, quien indicó que los fiscales que la integren recibirán formación de la misión policial de la UE en el país, una decisión tomada después de las críticas y peticiones de la comunidad internacional al Gobierno para que tome más medidas en este campo.
"El presidente, Hamid Karzai, reelegido para otros cinco años, ha dedicado sus cinco años a luchar contra la corrupción", afirmó Atmar durante una rueda de prensa acompañado por el embajador estadounidense en Kabul, Karl Eikenberry, y el embajador británico, Mark Sedwill. "La corrupción necesita de acción. Las palabras son baratas, los hechos son necesarios", afirmó Eikenberry.
La atención se ha centrado en la legitimidad del nuevo Gobierno de Karzai después de que se confirmara que durante la primera ronda de los comicios que este país centroasiático celebró el pasado 20 de agosto se hubiese producido fraude.
La nueva unidad anticorrupción, que en su formación se crea como parte del departamento del fiscal general, servirá para juzgar a los casos de corrupción pública en los que estén implicados responsables de alto nivel y donde se investigarán otros delitos graves, según manifestó en un comunicado el Ministerio del Interior.
Los fiscales de esta unidad recibirán la formación necesaria de los responsables de la misión policial de la UE en Afganistán, así como por parte de otros de Reino Unido y Estados Unidos. Entre la formación de los nuevos fiscales se incluirá la prueba del polígrafo.
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, advirtió ayer a Karzai y a su Gobierno de que deben hacer más y que tanto Washington como los aliados de Afganistán quieren ver pruebas tangibles de la lucha contra la corrupción.
El ministro de Economía de Afganistán, Hazrat Omar Zakilwal, declaró en una entrevista a Reuters que los países occidentales deben compartir la culpa de que exista la corrupción en Afganistán y que algunos países de Occidente están utilizando este tema para sus asuntos políticos internos.
Karzai, que prestará el próximo jueves juramento como presidente del país, ha afirmado que los donantes son parcialmente culpables por administrar de forma errónea los miles de millones de ayuda que apuntalaron la economía de este país.
